Francia 98, el final de la “era” Clemente en la selección
Llegamos al final de la década de los 90 y la selección española de fútbol afrontaba un nuevo Campeonato del Mundo con la ilusión y esperanza de siempre.
España, con Javier Clemente en el banquillo, había realizado un Mundial razonable en EEUU 94, una Eurocopa de menos a más en Inglaterra 96 y las expectativa era que en Francia diéramos el salto definitivo.
La selección realizó una brillante fase de clasificación, Clemente seguía contando con su vieja guardia. Los Zubizarreta, Nadal, Hierro, Alkorta o Amor seguían siendo insustituibles.
Junto a ellos, se había consolidado parte de la selección Olímpica campeona en Barcelona 92, con Luis Enrique, Guardiola, Ferrer, Kiko y Alfonso como estandartes.
Junto a estos jóvenes futbolistas, otros como Raúl o Morientes y algún veterano como el nacionalizado Pizzi, le daban a España un poso de selección importante.
Realizamos una brillante fase de clasificación con rivales muy complicados, como la sub-campeona de Europa, la República Checa y la selección de Yugoslavia entre otros. Fuimos primeros de Grupo y jugamos muy bien al fútbol.
El problema fundamental fue la lesión de Pep Guardiola a pocos meses de la cita. Guardiola estaba en el mejor momento de su carrera y la selección se beneficiaba de ello. Había convencido a Clemente y era el patrón del juego español.
Su sustituto fue Albert Celades, que completó una gran temporada en el Celta de Vigo, pero sus prestaciones estaban lejos de las que podía ofrecer Pep.
Este factor unido a que Clemente se volvió loco con las alineaciones, y con mar de fondo en las relaciones del seleccionador con parte de la prensa española, el Mundial fue un desastre total.
España quedó encuadrada en el Grupo D junto a Paraguay, Nigeria y Bulgaria, un Grupo en teoría asequible para lograr el pase a octavos de final.
Comenzamos el día 13 de Junio de 1998, en el estadio de La Beaujoire de Nantes, ante Nigeria.
Todo empezó bien cuando en minuto 2 de la segunda parte Raúl, tras un extraordinario pase de Fernando Hierro desde 25 metros, colocó el 2 a 1 en el marcador. Sin embargo, un lamentable error de Zubizarreta, introduciendo en su propia portería un centro sin peligro de Lawal y un buen disparo de Oliseh desde fuera del área, dieron la vuelta al marcador y Nigeria se impuso por 3 goles a 2.
Este error de Zubi siempre se le recuerda al portero español de manera injusta, ya que su trayectoria en la selección española fue brillante en muchas ocasiones.
Ante Nigeria, Clemente puso un “11 Clementino”, con Iván Campo de lateral derecho y con Hierro y Alkorta en la creación. Un medio del campo con dos centrales, una estrategia contraria a la lógica y al buen fútbol.
El segundo partido fue el 19 de Junio ante Paraguay, en el estadio Geoffroy – Guichard de Saint Ettiene. Sólo valía la victoria y España no fue capaz de batir a José Luis Chilavert en los 90 minutos de juego. Empate a cero y dependíamos de un milagro en el tercer partido ante los búlgaros para lograr la clasificación.
El tercer partido fue el 24 de Junio en el estadio Felix Bollaert de Lens, España cumplió y goleó a los búlgaros por 6 goles a 1 pero la victoria de Paraguay por 3 a 1 ante Nigeria, nos dejó fuera del Mundial.
La decepción fue terrible, el fútbol español fue un clamor contra Javier Clemente. Villar le mantuvo en su cargo, pero la tremenda derrota en Chipre por 3 goles a 2 en el primer partido de clasificación para la Euro 2000, fue su sentencia final y comenzó la era Camacho.
Siendo justos, hay que decir que Clemente fue un seleccionador que dejó su huella, España fue una selección competitiva en los 6 años que duró el de Baracaldo en el banquillo nacional. Sólo alguna decisión incomprensible, como la ausencia de Míchel y Fran en EEUU 94, el excesivo número de defensas centrales en sus alineaciones y su constante malestar con la prensa, le son reprochables.
Por lo demás, Francia 98 fue el Mundial de las despedidas. Zubi con España, Baggio con Italia, Matthaüs con Alemania (Aunque jugó la Euro 2000) y Dunga o Bebeto con Brasil, pusieron su punto y final a sus participaciones en las Copas del Mundo.
Fue el Mundial de la Francia de Zidane, del maravilloso Brasil-Holanda de semifinales, del golazo de Bergkamp a Argentina en cuartos, del episodio del ataque de ansiedad de Ronaldo antes de la final y de la genial y sorprendente selección croata, de los Davor Süker, Robert Prosinecki, Boban o Asanovic, que pusieron contra las cuerdas a los campeones en semifinales en el mismísimo Saint Denis.
Francia fue una justa campeona y le dio un gran repaso a Brasil venciendo por 3 a 0 en la gran final.






