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Archivo para Agosto, 2010

La evolución en las competiciones europeas

Jueves, 26 de Agosto de 2010

Hubo un día que en el fútbol había pretemporada (basada en lo deportivo), se clasificaba el primero de cada liga para la Copa de Europa, del segundo al quinto (en las ligas importantes) jugaba la UEFA (actual Europa League) y el campeón de Copa de cada país jugaba un torneo que ya no existe, la Recopa de Europa.

En nuestra opinión, era una manera de revalorizar todas las competiciones. El premio de ganar la liga era tremendo ya que conllevaba jugar la máxima competición continental. Después había años que la UEFA era un torneo más fuerte aún que la Copa de Europa (actual Champions), ya que a veces el segundo o tercero de las ligas más fuertes era un club de más nombre aún que el campeón. La Recopa era un trofeo precioso que revalorizaba la Copa de cada país, un torneo que en España por ejemplo sólo suscita interés a partir de las semifinales.

La UEFA se dio cuenta que una Liga Europea (Champions) les daría más beneficio económico y los clubes vieron que ingresaría más dinero. Por lo tanto interesaba a todos. La Copa de Europa sería una liga europea y la jugarían primero y segundo de cada país. Posteriormente en los países importantes hasta el tercero y cuarto. La Champions (su primera edición fue en la temporada 1992-93) sigue siendo fuerte, aunque en la liguilla hay partidos que sobran. El Barcelona fue el último campeón de la Copa de Europa en su formato tradicional en la final de la temporada 1991-92, venciendo a la Sampdoria con el gol de falta de Koeman. En la temporada 1996-97 se disputó la última edición que sólo incluía a los campeones de liga.

Por otro lado, la UEFA se fue debilitando hasta la actual Europa League que es un carrusel interminable de partidos desde agosto que termina en mayo y que suele ser deficitaria para la mayoría de los clubes. Sólo cobra interés a partir de los octavos de final que se producen cruces entre equipos de nivel. El Atlético de Madrid ha sido el primer campeón de este torneo en el 2010.

Por último la Recopa la fusionaron con la UEFA y desapareció. La última final se jugó en 1999 con victoria de la Lazio ante el Real Mallorca.

El cambio en el fútbol europeo ha sido total en 20 años. Con las previas, las pretemporadas van encaminadas a estos partidos en los equipos grandes, y por lo tanto, los torneos veraniegos se ven resentidos en sus carteles.

El calendario está mucho más cargado y además con los partidos de selecciones por en medio, provocan entre todos que un futbolista de un equipo grande juegue 80 partidos al año, una salvajada.

Está claro que económicamente les interesa tanto a la UEFA como a los clubes, sobre todo los grandes porque los pequeños salen perjudicados, pero antes tenía más encanto el fútbol.

Los veranos futboleros ya no son lo mismo, prácticamente no hay ni un mes entre el final de una campaña y el principio de la siguiente y con el tiempo pasará factura.

El viejo aroma de los torneos de verano

Sábado, 7 de Agosto de 2010

Alberto vuelve a la carga tras un merecido descando en Julio. Hoy recordamos los clásicos torneos veraniegos. Hoy en día han perdido su caché, pero no hace muchos años gozaban de un gran cartel. Para muchas aficiones era la única oportunidad de ver a los equipos grandes en directo. Además suponían la presentación de los nuevos fichajes que llegaban al fútbol español.

Con la llegada del dinero de las televisiones y el famoso PPV (pago por visión), todas las aficiones del mundo pueden ver cualquier partido de cualquier liga.

Hace años, ver al Bayern, Milán, Ajax o Juve… era muy complicado. Lo mismo pasaba con los equipos sudamericanos, en plena competición local en nuestro verano, como Vasco de Gama o Flamengo. Para los aficionados de un equipo de una ciudad pequeña, futbolísticamente hablando, era todo un acontecimiento poder ver estos equipos en su trofeo correspondiente.

Todo ha cambiado, son varias causas lo que han provocado esto. La primera es el número de partidos que se juega al año por parte de cada club, que es claramente muy superior al de hace 20 años. A esto hay que unir la Champions, que tiene su previa en agosto, condicionando la pre-temporada de los mejores clubes de Europa.

Todos estos factores han ido en contra de los trofeos veraniegos. Torneos como el trofeo Naranja, el Ramón de Carranza (con su enorme trofeo), el Teresa Herrera, el Colombino o el Ciudad de Palma… y los clásicos de final de verano, como el Gamper, el Villa de Madrid o trofeo Santiago Bernabeu, entre otros, se han visto afectados en los últimos años.

El nivel de los equipos participantes ha bajado notablemente y se ha perdido esta tradición futbolística. Hace unos años se podían ver grandes choques entre los mejores equipos del mundo en estos trofeos.

Recordando algunos de ellos, nos acordamos de un Teresa Herrera de finales de los años 80, con Deportivo de la Coruña, Atletico de Madrid y PSV Eindhoven. En aquel trofeo el Atlético intentó convencer a Koeman para venir al conjunto rojiblanco con diferentes ofrecimientos…

Un Ramón de Carranza del año 88, con el Cádiz, Vasco de Gama, Atlético de Madrid y Peñarol de Montevideo, donde un tal Donato, que jugaba en el Vasco, deslumbró hasta tal punto que fichó por los rojiblancos.

Un Colombino del año 81, con Athletic de Bilbao, Recreativo de Huelva, Barça y Atlético de Madrid. En él se pudo ver a jugadores de la calidad de Schuster, Hugo Sánchez, Dirceu, Dani o el Lobo Carrasco, entre otros.

En los trofeos de los equipos grandes, recordamos un 4-2 del Madrid de la “Quinta del Buitre” al Bayern Münich en el año 85 o un 9-1 del Barça de Archibald, Schuster o Carrasco a Boca Juniors, del “Loco” Gatti, en el año 84.

Un año antes, el Barça de Maradona jugó la final del Gamper ante el B. Dortmund, donde jugaba el portero Immel, Zorc y Raducanu entre otros.

Todos los que hemos nombrado fueron partidos en los que se llenaban los estadios (muchos no se televisaban), eran oportunidades únicas para ver grandes equipos y despertaban un interés masivo en el fútbol español.

Ahora las giras asiáticas, los partidos en EEUU y la previa de la Champions, entre otros factores, nos han privado del aroma que desprendían los torneos veraniegos en nuestro país…