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Archivo para Agosto, 2011

Hans Krankl - la leyenda del “cazagoles”

Jueves, 18 de Agosto de 2011

Johann “Hans” Krankl en una de nuestras debilidades futbolísticas. Delantero centro austriaco, que vivió sus mejores años como futbolista en los años 70. Oportunista como pocos y un preciso definidor a un toque con la pierna izquierda. Krankl hizo muchos goles de disparos a pegados al palo desde el interior del área. No sólo la colocaba, también tenía mucha potencia en su pierna izquierda.

Siendo jugador del Rapid de Viena, club en el que han jugado futbolistas de la talla de Ernst Happel, Hickesberger, Panenka o Herzog entre otros, ganó la Bota de Oro de la temporada 1977-78 como máximo goleador de las ligas europeas.

Austria se clasificó para el Mundial de Argentina en 1978 (jugando en el Grupo de España junto a Suecia y Brasil). Krankl hizo una gran primera fase junto a su selección. Anotó dos tantos, uno ante España y otro ante Suecia, decisivos para los triunfos de Austria. Pese a la derrota ante Brasil, Austria fue primera de grupo.

En la segunda fase, junto a Italia, Holanda y la República Federal de Alemania, Austria sólo ganó a la R.F.A. y quedó eliminada, pero Krankl anotó dos goles en esa victoria para sumar cuatro en el total del campeonato.

Hans Krankl

Hans Krankl

El F.C. Barcelona, del recién estrenado Presidente José Luis Núñez, le fichó para intentar llenar el hueco que dejaba Johan Cruyff con su marcha.

La primera temporada como azulgrana fue inolvidable por muchos aspectos. En lo deportivo fue Bota de Plata europeo, tras el inglés Kevin Keegan y “pichichi” de la liga española con 29 goles, cifra que le dio la Bota de Bronce europea.

Además, ganó la Recopa de Europa en Basilea, una final que en toda Cataluña y España se vivió como un triunfo especial. En la final, el Barça venció por 4-2 al Fortuna de Dusseldorf de Allofs entre otros (por cierto nos encanta el escudo de este mítico equipo alemán). El cuarto llevó la firma de Krankl en una maravillosa jugada del “Lobo” Carrasco. 30.000 seguidores se desplazaron a Basilea, un hecho sin precedentes.

Aquella final no fue fácil para Krankl, en los días previos sufrió una experiencia terrible. La noche del sábado 5 al domingo 6 de mayo de 1979 (la final se jugó el día 16), tras un partido de liga en la “Carretera de Sarriá” entre el Espanyol y el Barça, el coche en el que volvían a casa un amigo de Krankl, su abogado, él y su mujer, fue embestido por otro automóvil en un cruce de la Diagonal en Barcelona.

La mujer de Krankl, Inge, fue ingresada y operada de urgencia, debatiéndose entre la vida y la muerte. Cómo es lógico, Krankl estaba abatido. Miles de barceloneses se ofrecieron a donar sangre para contribuir a la recuperación de la esposa del goleador del Barcelona.

Aquello conmovió a Hans, que con su mujer ya mejorando, decidió jugar aquella final. El destino le premiaría con el cuarto gol, que sentenciaba el partido y otorgaba la Recopa al Barça que entrenaba Rifé, y en el que jugaban Migueli, Asensi, Neeskens, Rexach y Carrasco entre otros…

Os dejamos un video resumen de TV3 con la locución original de Televisión Española:

La temporada siguiente, la 79-80, no fue tan buena. Se fue cedido al First Viena FC 1894. El Barcelona le sustituyó por el brasileño Roberto Dinamita.

Volvió al Barcelona para jugar la campaña 80-81, la del secuestro de Quini, en la que vencerían la Copa del Rey, venciendo en la final al Sporting en el Vicente Calderón, pero jugó muy pocos partidos.

El Barça había fichado a Schuster en 1980 y tenía al extremo danés Simonsen, por lo que Krankl se marchó de nuevo al Rapid de Viena.

Cómo jugador del Rapid, jugó el Mundial de España en 1982, en el que alcanzó la segunda fase, con el famoso “Tongo del Molinón” entre Alemania y Austria. Krankl anotó un gol ante Argelia, en el que fue su segundo y último Mundial.

Todavía recuerdo con 12 años jugando al fútbol sala en el barrio todos los sabados y domingos por la mañana. En esos partiditos se mezclaban jóvenes de 18 a 25 años con treintañeros y algún que otro cuarenton. Uno de los míticos jugadores de esos partidos era nuestro “Hansi Krankl”, un españolito en sus primeros cincuenta, menudo, con barriguita cervecera que siempre tenía la caña preparada para marcar goles y no dejaba de rondar siempre el área. Un auténtico “chupagoles”. ¿Quién no ha tenido un “Krankl” en su equipo?

Respecto a nuestras retrocamisetas, en retrofootball tenemos, entre otras, dos replicas de las camisetas de Austria que lució Krankl con la selección austriaca.

1) La primera corresponde a la camiseta de Austria del Mundial de Argentina 78; con el clásico blanco y los cuellos y mangas de color negro.

2) La segunda corresponde a la segunda equipación que lució Austria en España 82, de color rojo con los cuellos y mangas de color blanco.

Por último también disponemos de la retro chaqueta que lució Austria en los años 80.

Van Moer, un diablo rojo con mucho talento

Miércoles, 10 de Agosto de 2011

El fútbol belga ha dado jugadores de muchísimo talento. Quizá la época más conocida de su conjunto nacional fue del 80 al 86, su “Edad de Oro”, con los Vercauteren, el espigado Ceulemans, Pfaff, Gerets, Scifo y compañía…

Como iniciador de esa Bélgica que destacó durante toda la década de los 80 hay un jugador, de muchísimo talento, que fue “Bota de Oro belga” en tres ocasiones (premio que se da al mejor jugador belga de cada año).

Se trata de Wilfried Van Moer, pequeño de estatura, pero grande en talento individual y colectivo, ya que era un futbolista que hacía jugar a sus compañeros.

Van Moer de los "rode devils"

Debutó en las filas del Beveren, su ciudad de nacimiento, a mediados de los años 60 y pronto se fijó en él el Royal Amberes, de Primera División.

En sus filas obtuvo la primera de sus tres “Botas de Oro” belgas y le llegó la primera internacionalidad. Fue en 1966 ante Suiza. Una grave lesión en las semifinales de la Eurocopa del 72 ante Italia, le costó perder prestigio a nivel internacional.

Durante los 7 años siguientes, tuvo apariciones esporádicas en la selección, además Bélgica no acudió a los Mundiales del 74 y del 78.

Van Moer había estado en el Mundial de México 70, siendo jugador del Standard de Lieja. Llegó a Lieja en 1968, tras bajar el Royal Amberes a Segunda. En el Standard jugó 8 años, ganó tres ligas y dos Botas de Oro belga más.

En 1979, Bélgica se jugaba su pase a la Eurocopa del 80 con Austria, Portugal, Escocia y Noruega. El mítico entrenador belga, Guy Thys, se acordó de Van Moer, que llevaba mucho tiempo alejado de la selección. 13 años después de su debut como internacional, lideró de nuevo a Bélgica.

Con 35 años volvió en un encuentro clave ante Portugal. Bélgica ganó 2-0 y él hizo el primero.

Jugó la Eurocopa del 80, donde jugó ante España, y fue importante en el segundo puesto final de los “Diablos Rojos”, cayendo en la final ante Alemania en el Olímpico de Roma con dos goles del gigantón Hrubesch. Van Moer a sus 35 años fue uno de los jugadores más destacados de esa Eurocopa, siendo el pilar sobre el que Bélgica asentó su mejor resultado de la historia a nivel de selecciones. Van Moer quedó ese año en cuarto puesto para el futbolista europeo del año, superado “sólo” por Kart Heinz Rumenigge, Bernd Schuster y Michel Platini.

Os dejamos un video con un resumen de los partidos ante España e Italia de la fase de grupos:

Bélgica formó en la final de Roma el 22 de junio del 80, con Pfaff en la puerta, Gerets, Millecamps, Meeuws y Renquin en defensa, Cools, Vandereycken, Van Moer y Mommens en medio campo, con F. Van der Elst enganchando con Ceulemans arriba.

Jugó la Eurocopa como jugador del Beringen y tras ella firmó con su club de origen, el Beveren, donde compartió equipo con un joven portero llamado Jean Marie Pfaff, que después se convertiría en uno de los mejores porteros del mundo.

Dos buenas temporadas allí, le sirvieron para que Thys le incluyese en la lista belga para el Mundial de España en 1982.

Tras el Mundial, donde Bélgica cayó en el grupo de cuartos, ante la URSS y la excelente Polonia de Boniek, Van Moer ya no vestiría nunca más la elástica de la selección. Se retiraba del combinado nacional a los 37 años de edad, con su nombre en letras de oro en la historia del fútbol belga.

Wilfried jugó dos años más en Sint-Truiden, donde compatibilizó los cargos de jugador y entrenador.

En Retrofootball tenemos, entre otras, dos replicas de las camisetas de Belgica que lució Van Moer con los diablos rojos.

1) La primera corresponde a los años 60; con el clásico rojo y los cuellos con los colores de la bandera belga

2) La segunda corresponde a los años 70; es la segunda equipación en blanco y los cuellos con los colores de la bandera belga