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Archivo para la categoría ‘Jugadores de leyenda’

Hans-Peter Briegel

Lunes, 8 de Abril de 2013

Hasta el nombre impone, Hans-Peter Briegel fue un futbolista alemán de mediados de la década de los setenta a mediados de la de los ochenta. José Antonio Camacho, jugador de la selección española en 1982 y rival de la República Federal de Alemania en la fase de cuartos de final declaró que ver a Briegel de cerca impresionaba, y que aquella diferencia física entre los jugadores alemanes y españoles de la época hacía muy complicado poder vencerles.

H.P. Briegel jugó nueve años en el Kaiserslautern, su club en la por R.F.A. En aquel equipo fue central, centrocampista, interior izquierdo y lateral, posición en la que jugaría muchos años en la selección. Era una fuerza de la naturaleza, un futbolista con unos gemelos de acero y una potencia descomunal, de los que iban y venían de un lado a otro del campo cuando muy pocos eran capaces de hacerlo.

El 17 de marzo de 1982 el Kaiserslautern recibía al Madrid en la vuelta de los cuartos de final de la Copa de la UEFA. El Madrid se había impuesto 3-1 en el Bernabéu y afrontaba la vuelta en el Fritz Walter Stadion con esperanzas de alcanzar las semifinales, no obstante era el vigente finalista de la Copa de Europa del año anterior. Los alemanes pasaron como un ciclón por encima de los blancos, el 5-0 fue devastador y el polivalente Briegel, aquel día central, fue un valladar inexpugnable para los atacantes blancos. El Mundo Deportivo titulaba así: “5-0 El Real Madrid sufrió un humillante K.O.” Expulsados San José, Cunnigham y Pineda, poco pudo hacer ante el entusiasta Kaiserslautern”.

Aquel equipo hacía honor a Briegel y su estilo de juego, avasallador. Con la selección estuvo en los Mundiales de 1982 y 1986 alcanzando la final en ambos y quedando a las puertas de la gloria. Ya había sido campeón de Europa en 1980 en la Eurocopa de Italia acompañando al mejor Schuster que se recuerda.

En medio de los dos Mundiales llegó su traspaso al Hellas Verona y aquella temporada mágica, la 84-85 donde aquel Verona del propio Briegel, el portero Garella, Di Gennaro, Tricella, Galderisi o Elkjaer Larsen, asaltaron el orden establecido en Italia ganando una liga que es un hecho insólito e histórico en la vida del Calcio. Briegel jugó mucho de centrocampista con llegada y disparo. Video del día de la confirmación del Scudetto, domingo 19 de mayo de 1985; ambientazo desde la banda.

Su imagen con las medias caídas y enrolladas hasta los tobillos forma parte del imaginario del fútbol mundial. Participó en la mítica semifinal del Mundial 82, derrotando a la Francia de Platini tras una prórroga no apta para los nervios galos. En el 82 era el lateral izquierdo y Mami Kaltz el derecho. La RFA les incorporaba constantemente al ataque a ambos, aunque Kaltz tenía más calidad.

El Mundial de México 86 le llegaría ya con 31 camino de los 32 años y hay una imagen que a nivel personal siempre me pareció el principio del fin de su carrera. Es la jugada del tercer gol de Burruchaga en la final. Maradona le asiste al espacio y Briegel, el incombustible Briegel salió corriendo detrás de Burruchaga sin darle alcance, la locomotora alemana perdía el tren por primera vez, Burruchaga alcanzó el pase y coló el balón por debajo de las piernas de Schumacher. Era el 3-2 y el final de una generación en la selección de la R.F.A que se quedaba por segunda vez a las puertas. Cuatro años después y como Alemania unificada levantaría la Copa del Mundo, ya sin Briegel, en el Mundial del Italia 90.

Tras el Mundial de México 86, Briegel aún jugó dos años más en Italia, esta vez en las filas de la Sampdoria para poner final a una brillante carrera en 1988 con casi 33 años.

El equipo blindado de la Hansa

Viernes, 18 de Enero de 2013

“Con esta final la Copa de Europa ha cerrado hoy algo así como, un gran capítulo de su historia. Ciertamente no podemos decir que lo haya hecho con un fútbol de una calidad y una brillantez superior a aquellos inicios del torneo en los que el Real Madrid deslumbraba a todos con sus inolvidables Di Stéfano, Gento,Puskas, etc… Hoy el fútbol que nos han deparado Hamburgo y Nottingham ha tenido algo de batalla campal. Corno el pulso entre dos pesos pesados que se decide más por la flaqueza de un instante que por la chispa del genio. El único talento que realmente vimos en el Bernabéu fue inglés, pero jugaba con los alemanes. Sin embargo nos quedamos sin paladear a Keegan porque este fútbol no es para artistas. Es para atletas – robots, como el negrito Anderson o el gigantesco Kaltz. Es un fútbol a cara de perro donde cuenta más no dejar hacer que crear. Aquí el belén quema y lo que cuentan son los reflejos. Por eso, hombres fornidos y de «sprint» casi eléctrico como Robertson, son los que inclinan balanza”

Este maravilloso fragmento de la crónica de Andrés Astruells en el Mundo Deportivo al día siguiente de la final de la Copa de Europa de la temporada 1979-80 explica perfectamente el fútbol que se jugaba en Europa a finales de los setenta y comienzos de la década de los 80. Uno de los pesos pesados, y nunca mejor dicho, del viejo continente era sin duda el Hamburgo, el mítico HSV, el equipo de acero, que cuando ganaba lo hacía por aplastamiento y si perdía, como fue el caso en la final del Bernabéu ante el Forest, era un equipo muy duro de batir.

Hamburgo, ciudad del norte de Alemania, en aquellos tiempos República Federal de Alemania, con el segundo puerto más grande de Europa, y más atrás aún Ciudad Imperial Libre del Sacro Imperio Romano Germánico alumbró un equipo de fútbol a primeros de los 80 con una potencia física descomunal que le permitió mantenerse durante casi una década en la élite del fútbol alemán y del fútbol europeo. Toda la historia y el embelesamiento que se esconde en el pasado de una ciudad que actualmente es comercial e industrial, se puede aplicar a su equipo de fútbol, que tuvo mucho más pasado que presente. Su momento actual no es muy halagüeño si se compara con tiempos pasados, el equipo mantiene una errática política de fichajes desde hace tiempo y su peregrinar por la Bundesliga desde hace tiempo es muy pobre, es décimo clasificado en pleno parón invernal.

Tras la conquista de la Copa alemana en 1976, venciendo al Kaiserlautern en la final comenzaría el periodo más glorioso de la historia de un club con 126 años de historia. La temporada siguiente, logró la Recopa de Europa imponiéndose en la final a otro equipo que iniciaba también el periodo más glorioso de su historia, el Anderlecht de Bruselas. En la final celebrada en el Estadio Olímpico de Amsterdam, el Hamburgo se impuso por dos goles a cero con tantos de Volkert y el zurdo Félix Magath, que fue un jugador excepcional, un centrocampista zurdo, dinámico, con un disparo descomunal. Un jugador muy alejado de los métodos de trabajo y entrenamiento que representa hoy como técnico. Antes había eliminado al Atlético de Madrid, que tras ganar por 3-1 en el Calderón fue barrido 3-0 en Alemania el 20 de abril de 1976 en el Volksparkstadion.

Tras vencer la liga alemana de la temporada 1978-79 se ganó el derecho a disputar la Copa de Europa de la temporada siguiente. Llegó hasta la final del Bernabéu dejando algún partido para el recuerdo en el camino, especialmente uno. El 23 de abril de 1980, el Hamburgo recibía en el Volksparkstadion al Real Madrid en la vuelta de las semifinales. En Madrid, el Real se había impuesto por dos goles a cero y el histórico marcaje de Pérez García sobre Kevin Keegan. El menudo delantero inglés era la única concesión al fútbol de talento puro de aquel equipo.

En la vuelta el Hamburgo avasalló al Real Madrid y se impuso por un cinco a uno demoledor para las huestes blancas, aquel día vestidos de azul. El Boeing 747 que era Manfred Kaltz por la banda derecha se proyectó una y otra vez para servir balones al área, además de anotar dos tantos. Los balones en el área los esperaba el gigantón Hrubesch, aquel delantero que brilló en la gran final de la Eurocopa de 1980 entre la RFA y Bélgica. Un portento físico que imponía en el juego aéreo. Por detrás de él, Kevin Keegan hacía todas las diabluras que se le ocurrían y Felix Magath era una máquina de llegar al área contraria y sorprender con los disparos. El caparazón del equipo, el acero forjado lo representaba el sistema defensivo, especialmente Ditmar Jacobs y Peter Nogly.

El problema que tuvo aquel equipo fue que en la gran final se encontró un rival que hacía de la solidez sus señas de identidad, y que al tener que jugar la final sin Trevor Francis, puso más precauciones aún. El técnico yugoslavo de aquel Hamburgo, Branislav Zebec, reconoció como justa la derrota por uno a cero en la final, aunque dejó la coletilla que habían perdido ante un equipo que había tirado una sola vez. Y es que para aquel Hamburgo no cabían las medias tintas. Hrubesch andaba tocado y solo pudo jugar en la segunda parte y para aquel equipo era fundamental su capacidad de intimidación en el área contraria.

El equipo se recuperó pronto de aquel palo, Keegan fue Balón de Oro en las dos temporadas que militó en el equipo, conquistó la Bundesliga de 1982 y se plantó en la final de la UEFA de ese mismo año, cayendo derrotado ante un sorprendente IFK Göteborg que dirigía Sven Goran Eriksson.

Pero sin ninguna duda el gran momento de aquel equipo y de aquella generación fue el 25 de mayo de 1983 en Atenas. Aquel día, el Hamburgo regresaba a la final de la Copa de Europa para enfrentarse al equipo europeo de moda, la flamante Juventus de Turín que dirgía Giovanni Trappattoni y que contaba en sus filas con cinco campeones del mundo, Zoff, Scirea, Gentile, Tardelli y Rossi, más Bettega, que se perdió el Mundial por lesión, y las estrellas foráneas, Platini y Boniek.

Ante aquella constelación de estrellas vimos la mejor versión de los alemanes. Porque antes de que la globalización invadiese el fútbol a través de la Ley Bosman en 1995, los equipos tenían un estilo propio y aquel Hamburgo representaba fielmente las señas de identidad del fútbol alemán de toda la vida.

Ernst Happel, el técnico austriaco que llevó a Holanda hasta la final del Mundial 78 era el técnico y dispuso la siguiente alineación para enfrentarse a la Juve: Stein; Kaltz, Wehmeyer ,Hieronymus, Jakobs, Groh, Rolff , Milewski, Magath; Hrubesch y Bastrup.

El lanzamiento cruzado de Magath con su pierna izquierda en el minuto ocho, escorado y tras regatear a Bettega, sorprendió a Zoff perforando la meta juventina. La primera parte del Hamburgo fue casi perfecta desarbolando a la Juve con un juego incisivo, agresivo, intenso. La tela de araña hanseática por delante de su portero Stein fue un muro infranqueable para la Vecchia Signora. Groh y Rolff en mediocampo hicieron un trabajo magnífico ahogando la creatividad de Platini.

En la segunda parte, Marco Tardelli, aquel eterno llegador, abandonó la banda e intento activar el ataque de la Juve, pero ya fue tarde. “Mami” Kaltz hizo de la banda derecha su autopista habitual y el Hamburgo fue superior a la Juve en todo momento. Un justo Campeón de Europa que aquel día en la ciudad de los Dioses cerró el capítulo más brillante de su historia.

VfB Stuttgart - cualquier tiempo pasado fue mejor

Lunes, 8 de Octubre de 2012

Con el regreso a casa de Alberto @albercampeontv, estrenamos en Retrofootball una sección que se va a llamar “Cualquier tiempo pasado fue mejor” en la que recordaremos a equipos que tuvieron un pasado mejor que el presente actual. No necesariamente nos vamos a referir a equipos desaparecidos o que jueguen en tercera división, que también puede haberlos, pero sobre todo hay muchos equipos a los que la Ley Bosman, los repartos televisivos o crisis institucionales apartaron definitivamente de la élite y merece la pena recordar.

Comenzaremos con el Stuttgart alemán, actualmente decimoquinto clasificado en la Bundesliga, campeón hace no tanto, cierto (ganó la liga alemana en 2007), pero que dista mucho del equipo que fue finalista de la Copa de la UEFA en 1989. Podríamos recordar otra época del Stuttgart pero aquel de finales de los ochenta y primeros de los noventa tenía un encanto especial.

Era un equipo que se codeaba entre los cinco mejores de la Bundesliga y que consiguió disputar la gran final de una competición continental. El fútbol actual está lleno de tópicos del pasado en una práctica que no es aconsejable para analizar con criterio y responsabilidad el juego de cualquier equipo.

La Ley Bosman trajo la globalización al fútbol y con ella se perdió en parte la esencia del fútbol de cualquier país. Siempre se dijo de los alemanes que no se rendían hasta el minuto 90 (cierto en muchas fases de la historia) y se destacaba su tremendo poder físico. No es mentira, pero no son dogmas sin caducidad y se utilizan bastante a menudo, más de lo deseable en la actualidad.

Si es cierto que en la década de los 80 y hasta bien entrada la de los 90, los equipos de las dos Alemanias (hasta 1989) y después los de la Alemania unificada, respondían al sistema 5-3-2, con la incuestionable figura del hombre libre, que en Alemania ha sido una posición que ha dado al juego futbolistas impresionantes, centrocampistas potentes y delanteros fuertes.

Aquel Stuttgart tenía un poco de todo aquello. Arie Haan, su técnico en aquella final de la UEFA ante el Napoli, tenía futbolistas para jugar con hombre libre o para colocar a ese hombre clave más adelantado y sumar al medio campo. El esloveno Srecko Katanec y los alemanes Guido Buchwald y Hartmann podían jugar de central, de libre o de mediocentro defensivo.

La ida se disputó en San Paolo y la vuelta en el Neckarstadion. Haan dispuso que Immel estuviera en la puerta. Aquel portero tiene una historia tremenda con la selección. A la sombra de Schumacher durante casi diez años, cuando le llegó la oportunidad como titular en la Euro 88, la República Federal de Alemania cayó en semifinales ante su eterno y odiado rival, Holanda. Aquella derrota supuso el final del ciclo en la selección de varios integrantes de aquel equipo, entre ellos Immel.

Maradona contra el Stuttgart

Allgöwer, un histórico del equipo, que era medio ofensivo, jugó como carrilero en la derecha. Buchwald jugaba como central, aunque en la vuelta no jugó y es una baja sensible, Katanec hacía las veces de hombre libre y además no hay que olvidar que se estilaban los marcajes al hombre como el que le hizo Hartmann a Diego Armando Maradona.

En la ida ganó el Napoli sobre la bocina por dos goles a uno con el tanto de Careca. A Haan no le quedaba más remedio que arriesgar y salió nada más y nada menos que con tres puntas. El partido fue un hermoso empate a tres en un partido lleno de alternativas en el que el Napoli acabó llevándose el gato al agua en el cómputo de los dos partidos.

Jürgen Klinsmann, ya era un jugador interesante. Un año antes de ser clave para que Alemania se proclamase campeona del mundo en Italia 90, ya era una pieza codiciada en Europa. Era un delantero fuerte, potente en carrera, muy bueno en el juego aéreo y con el gol entre ceja y ceja, aunque no era un dechado de virtudes técnicas.

Aquel día jugó arriba con el mítico Fritz Walter y por detrás de ambos Maurizio Gaudino, un jugador de tres cuartos de campo con bastante calidad. El islandés “Sigi” Sigurvinsson, que jugó ocho años en el club y el también centrocampista Schroder sumaban con muchas llegadas arriba.

Así era aquel Stuttgart sería campeón de la Bundesliga en la temporada 91-92, ya sin Klinsmann arriba, pero con Matthias Sammer con los galones desde atrás. En aquella final del 89 no pudieron con el Napoli de Maradona (que daba asistencias hasta de cabeza) y sobre todo en aquel partido de vuelta de aquel “todocampista” maravilloso que era Alemao que hizo un partido y dejó un tanto para el recuerdo. Alemao con sus medias caidas, dejó huella en el Calderón antes de dejar las filas rojiblancas tras la llegada de los Gil. Iremos recordando pequeños capítulos históricos para equipos que vivieron tiempos mejores.

50 años del “Love me do” de The Beatles

Viernes, 5 de Octubre de 2012

Hoy 5 de octubre de 2012 se cumplen 50 años del lanzamiento del primer single de los Beatles: “Love me do”.

Benfica rey de Europa

Ese año el Benfica de Eusebio fue campeón de la Copa de Europa ganando al Madrid de Di Stefano y Puskas. El bueno de Cañoncito bum bum o “Escopetero” (como su apellido de adopción en hungaro) debe ser los pocos jugadores en haber anotado un hat trick en una final y haber perdido el título. El Benfica fue capaz de remontar un 2-0 en contra y un 3-2 para ganar la final por 5 a 3.

Garrincha, rey del Mundial de Chile 62

También se celebró el Mundial de Chile 1962, dónde Garrincha lideró a Brasil a base de regates y goles para llevarse su segundo título Mundial ante Checoslovaquia por 3 a 1. Fue nombrado mejor jugador del torneo y máximo goleador con 4 goles empatado con su compañero Vavá y algunos más antes de perderse en el alcohol, la mujeres y la mala vida.

El Real Madrid, doblete y rey de España

Para los defensores del duopolio, la Liga la gana el Real Madrid con el Barcelona pisandole los talones a 3 puntos. Tras la llegada de Di Stefano el Real Madrid había pasado de ser el quinto equipo de España en Ligas ganadas (hasta 1954) a liderar la clasificación 7 años después y no bajar de allí desde entonces. La Copa también fue madridista ese año. Clubes que entonces vivían mejores tiempoes eran el Elche, el Real Oviedo, el Tenerife y el Racing de Santander; todos ellos ahora en Segunda o el pozo de la Segunda B.

¡Efemérides musicales y fúbol siempre fueron buenas compañeras!

La crueldad del gol de oro en su máxima expresión

Viernes, 23 de Marzo de 2012

David Trezeguet, que todavía juega en la segunda división argentina, conocida como “la B”, en las filas de histórico River Plate, fue el gran protagonista el 2 de Julio del año 2000 en el mítico estadio De Kuip, en Rotterdam.

Gracias a un gol suyo en el minuto 103 del partido entre Francia e Italia, los “bleus” se proclamaron campeones de Europa, sólo dos años después de ser campeones del mundo en su propio Mundial.

La regla del “maldito” gol del oro, maldito para el que pierde, claro, daba el título a Francia de la forma más cruel posible para su rival, la selección italiana que dirigía el mítico Dino Zoff.
Franceses e italianos habían llegado a la final de la Eurocopa de Bélgica y Holanda sufriendo bastante en casi todos sus partidos (especialmente el equipo italiano). Fue una Eurocopa muy igualada.

Roger Lemerre, técnico de una Francia inmersa en muchos problemas internos, alineó a Barthez en la puerta, Thuram, Desailly, Blanc y Lizarazu en defensa, Vieira, Deschamps, Djorkaeff y Zidane en medio campo, dejando arriba a Dugarry por detrás de Henry.

En la segunda parte, entraron Wiltord, en sustitución de Dugarry, Trezeguet, en sustitución de Djorkaeff, y Pires, casi al final, en sustitución de Lizarazu, cambios que a la postre serían definitivos.

Dino Zoff, 18 años después de ganar el Mundial de España, podía ser campeón de Europa como técnico, y aquella noche decidió que Toldo en la puerta, Pessotto, Cannavaro, Nesta, Iuliano y Maldini en defensa, Albertini, Di Biagio y Fiore en medio campo, con Totti y Delvecchio arriba, fueran los encargados de hacer soñar a todo el país transalpino.
En la segunda parte entraron, Del Piero, Ambrosini y Montella, en sustitución de Fiore, Di Biagio y Delvecchio, respectivamente.

Francia comenzó mejor el partido, con ocasiones claras de Henry y Djorkaeff. Italia sólo creaba peligro a balón parado, pero su alineación era muy defensiva, con dificultad para elaborar. Esa fue la tónica de todo el primer tiempo, Francia llevando el peso e Italia, con defensa de cinco, y dos jugadores muy defensivos por delante, como Di Biagio y Albertini, esperando para lanzar contras con Fiore, Totti y Delvecchio.

Cero a cero al descanso y las espadas en todo lo alto. Zoff dio entrada a Del Piero por Fiore, a los ocho minutos de la segunda parte e Italia creció en el partido. Aún se recuerda la clarísima ocasión que tuvo Del Piero, ya con uno a cero a favor de Italia, entrando por el perfil izquierdo del área, y que no acertó a convertir.

En el minuto 55, Zoff se encontraba con su escenario soñado, una combinación entre Totti (con un pase de tacón) y Pessotto, con centro de este último, le llegó a Delvecchio, que fusiló a Barthez poniendo el uno a cero en el marcador.

Tras el fallo de Del Piero, Zidane comenzó su aparición en el partido, retrasando su posición y generando fútbol. Lemerre dio entrada a Wiltord y a Trezeguet, e Italia cada vez estaba más atrincherada.
Con cuatro minutos sobre el tiempo reglamentado, e Italia pidiendo la hora, una incursión de Wiltord por la izquierda concluyó con un disparo cruzado que batió a Toldo, poniendo el uno a uno en el marcador y enviando el partido a la prórroga.

El gol de oro planeaba sobre el partido y el miedo se apoderó de ambas selecciones en el comienzo de la prórroga. A dos minutos para el final de la primera parte de la misma, una jugada descomunal de Robert Pires por banda izquierda, terminó con un centro atrás del extremo del Arsenal (en aquel momento). Trezeguet, con un gran movimiento de delantero centro, se retrasó un paso, para rematar con la izquierda, según venía el centro y batir a Toldo por arriba.

El éxtasis se apoderó de toda la selección francesa. El partido acababa ahí y Francia era campeona de Europa.

El palo fue enorme para Italia, para Zoff como técnico y para un país que en minuto 93 se sentía campeón de Europa.

Como dice Maldini en una reciente entrevista para la revista oficial de la UEFA Eurocopa 2012 de Polonia y Ucrania, “en la pausa entre el tiempo reglamentario y la prórroga nos deciamos que teníamos que levantar la cabeza y ganar la final. Pero eran palabras en el aire: pienso que, en nuestro fuero interno, sabíamos que el gol del empate nos había matado psicologicamente”.

El gol de oro, hoy felizmente desparecido, le había dado el título a Francia, que quizá lo mereció más, pero lo consiguió de la forma más cruel posible para el contrario.

Portugal se quedó a las puertas en la Euro 84

Martes, 7 de Febrero de 2012

Hay un partido memorable en la historia de las Eurocopas que nos permite recordar a una gran selección, que pese a perder aquel día, permanece en el recuerdo de los aficionados al fútbol y por supuesto tiene su lugar en la historia del fútbol portugués.

La selección portuguesa, que dirigía Fernando Cabrita en la Eurocopa de Francia 84, merece un reconocimiento y en Retrofootball queremos hacerlo a través de la semifinal que disputó ante Francia en el “Velodrome” de Marsella, concretamente el 23 de junio de 1984.

Antecedentes

Portugal no acudía a una gran cita desde el Mundial de 1966, en Inglaterra, y era la primera vez que participaba en la fase final del Campeonato de Europa de naciones.

Enfrente estaba la selección anfitriona, Francia, dirigida por Michel Hidalgo. Era la Francia que lideraba en el terreno de juego Michel Platini, que había maravillado dos años antes en el Mundial de España 82, cayendo en semifinales ante la República Federal de Alemania (en una de las mejores semifinales de la historia de los Mundiales), y que había fortalecido su medio campo con la entrada de Luis Fernández, en lugar de Genghini, respecto al medio campo del 82.

Primera fase

Portugal se había metido en semifinales empatando los dos primeros partidos ante la República Federal de Alemania y ante España, venciendo en la última jornada del grupo por un gol a cero a Rumanía.
Francia, por su parte, había vencido en los tres partidos a Dinamarca, Bélgica y Yugoslavia.

Formaciones iniciales

Aquella tarde-noche en Marsella, Cabrita alineó de inicio al veterano Bento en la puerta (36 años en aquel torneo y ya fallecido desgraciadamente); el eterno capitán J. Pinto, Eurico Gomes, Magalhães y Lima Pereira en defensa; Frasco, Sousa, Pacheco (que entrenó al Mallorca durante un corto espacio de tiempo), Chalana (tenía una técnica exquisita) y Diamantino en medio campo; dejando arriba al gran Jordao, qué junto a Fernando Gomes (pasó por el Sporting de Gijón y jugó en la segunda parte y en la prórroga del aquel partido), han sido los mejores “nueves” que ha tenido Portugal en los últimos 25 años.

H. Michel, con todo el país volcado y soñando con ver a Francia en la final del Parque de los Príncipes, decidió que Bats en la puerta; Battiston (era lateral izquierdo, central zurdo o mediocampista, pero aquel día fue lateral derecho), Bossis, Le Roux y Domergue en defensa; Luis Fernández, Giresse, Tigana y Platini en un medio campo para la historia; Six tirado a la izquierda, con Lacombe arriba, fueran los encargados de hacer vibrar a todo el país galo.

Primera parte
El partido comenzó con mucho respeto, y bastante trabado. Hubo muchas faltas en el primer tiempo. En una de ellas, en la frontal del área, Domergue soltó un zurdazo que se coló por toda la escuadra y supuso el uno a cero para Francia.
A raíz del gol, Francia comenzó a controlar el partido y de la mano de Tigana y Platini, fue generando ocasiones, en muchas de ellas apareció Bento, que hizo un buen partido, y evitó que llegase el dos a cero.

Segunda parte
En el descanso, F. Gomes entró por el interior izquierdo Diamantino, y Portugal comenzó a jugar con dos puntas. Michel dio entrada en el minuto sesenta y seis a Ferreri, un medio de ataque, por Lacombe, un delantero que su misión era de desgaste, presionando la salida del rival.
A quince minutos del final, apareció Chalana por la izquierda para poner un balón medido a la cabeza de Jordao, que remató a la escuadra colocando la pelota lejos del alcance de Bats.
Un poco antes, a los sesenta y seis minutos, Cabrita había dado entrada a otro delantero, el veterano jugador del Benfica Nené, de treinta y cinco años ya en aquella Eurocopa, en sustitución del centrocampista Sousa. Con este marcador se llegaría a la prórroga.

Un prórroga vibrante

En el minuto ocho de la primera parte del tiempo añadido, apareció de nuevo el talento de Chalana, esta vez por la derecha. Hizo una gran jugada con dos recortes, para poner un centro al segundo palo, Jordao remató picado, hacia el suelo, y el bote de la pelota sorprendió a Bats entrando por el segundo palo.
Francia tocó arrebato, Michel dio entrada a otro delantero, Bellone, por el extremo izquierdo Six, y se fue arriba con todo. Un balón raso al área del central Le Roux, terminó en los pies de Platini, su intento de recorte le llegó a Domergue y el lateral puso el empate a dos.
En el minuto ciento diecinueve llegó el éxtasis. Jean Tigana intentó un pase al hueco que interceptó la defensa, el rechace le cayó de nuevo al elegante interior francés que se introdujo en el área, llegó a línea de fondo y puso la pelota atrás, como mandan los cánones. Allí estaba Platini, que paró el balón y remató a puerta, Bento no pudo hacer nada y el Velodrome estalló con el tres a dos que metía a Francia en la gran final de su Eurocopa. Os dejamos un video con un resumen de los goles del partido; Chalana, nuestro jugador “retrofootball” favorito de ese partido protagoniza las dos asistencias de gol de Portugal. Estuvimos muy cerca de contemplar una final 100% Peninsula Ibérica:

A la selección portuguesa siempre le ha acompañado un halo de melancolía y partidos como aquel, las semifinales de la Eurocopa del 2000, también ante Francia, o la final de su propia Eurocopa ante Grecia, siguen reafirmando esa leyenda… Sodade lo llaman por el país del fado!

Os dejamos un resumen de la primera fase de la Eurocopa 84 dónse se puede apreciar la calidad del equipo francés y de su capitan Platini.

Y en este segundo bloque se puede valorar la emoción de la prórroga de del Francia-Portugal y la semifinal de España contra Dinamarca. La final España-Francia, digna de otra crónica de retrofootball, también aparece resumida en el video:

Luis Suárez, interista en los 60

Viernes, 6 de Enero de 2012

Seguimos en Retrofootball con el serial de jugadores míticos y es el momento de recordar al gran Luis Suárez y especialmente su etapa con interista en los años 60.

Hay una fecha de referencia para la formación de aquel gran Inter de Milán, el año 1955, en el que Angelo Moratti compró el club. En ese momento se empezó a gestar “La Grande Inter.” Sin duda alguna el periodo más glorioso de este club de la ciudad de Milán con vocación internacional por oposición al A.C. Milan que en sus origenes no permitía que jugarán jugadores extranjeros.

La segunda fecha clave es la llegada al banquillo en 1960 de Helenio Herrera, más conocido como H.H; un técnico peculiar, pero con una trayectoria exitosa en clubes como el Atlético de Madrid, F.C. Barcelona e Inter de Milan. Además en España entrenó al Real Valladolid, C.D. Málaga, R.D. de la Coruña y Sevilla F.C. Entre sus frases más famosas tenemos aquella que dijo una vez tras quedarse con 10 hombres por una expulsión y ganar el partido: “Al fútbol se juega mejor con 10 que con 11“.

Pero sin duda alguna, la clave más importante de aquel equipo fue los grandes jugadores con los que contaba. Entre todos ellos, la máxima estrella era un español, gallego para más señas, Luis Suárez Miramontes, el único Balón de Oro del fútbol español. El galardón lo logró en 1960. Era un gran jugador de ataque, magnífico pasador, un jugador muy técnico.

Con el club transalpino, que fue el equipo que le dio toda la repercusión internacional, logró dos Copas de Europa (1964 y 1965), dos Intercontinentales (1964 y 1965) y tres Scudettos (1963, 1965 y 1966).

Junto a él, gente de la talla de Mario Corso, Sandro Mazzola, el incombustible defensa Giacinto Fachetti, Burgnich, Guarneri, Domenguini o Picchi, que era el gran capitán, formaron un Inter para el recuerdo.

Lograron tres ligas en la década de los 60 y un gran reconocimiento internacional. Este reconocimiento llegó gracias a las dos Copas de Europa que logró. En 1964 derrotó al Real Madrid en Viena por 3 goles a 1, dos de los tantos los anotó el gran Sandro Mazzola. Aquel Real Madrid estaba en la recta final de su época gloriosa y no pudo con un Inter sensacional. La derrota en aquella final fue el inicio de la salida de Alfredo Di Stefano del Real Madrid y el comienzo de una no relación con Santiago Bernabeú durante muchos años.

Este título le permitió jugar la Copa Intercontinental donde vencería a Independiente de Avellaneda teniendo que disputar tres partidos. El decisivo fue en Madrid y venció por 1 a 0 con un gol de Corso.

La segunda Copa de Europa llegó en 1965 y la final la disputó ante el Benfica, fue en Milán y ganó por 1 a 0. El solitario tanto lo hizo Jair en un campo muy mojado por la lluvia. El portero benfiquista (Alberto Da Costa) todavía no ha podido olvidar el tanto del Inter que se le escurrió por debajo de las piernas. Os dejamos un video de la gran historia del Inter con un resumen de la final:

Volvió a disputar la Copa Intercontinental ante Independiente y esta vez, tras ganar 2-0 en Milán y empatar a 0 en Buenos Aires, se alzó con el título en los dos partidos previstos.

Con la selección española logró la Eurocopa del 64, en la que se venció a la ex – URSS en la gran final. Durante mucho tiempo, este fue el único gran título de la selección, hasta que llegó el oro Olímpico de Barcelona 92 y por supuesto, los éxitos recientes con la Euro 2008 y el Mundial 2010.

Retrofootball:

En retrofootball tenemos “parte” de las dos camisetas con las que se disputó la gran final de la Eurocopa del 64 disputada en el Santiago Bernabeú de Madrid:

- Primero la roja del campeón (aunque la final la jugó España de azul):

España años 60/70 - Retrofootball

España años 60/70 - Retrofootball

- En Segundo lugar la roja de la U.R.S.S. (CCCP):

CCCP años 60 - Retrofootball

CCCP años 60 - Retrofootball

La “Magia” hecha futbolista

Martes, 13 de Diciembre de 2011

Recuperamos un artículo que se perdió en la nube de internet ie. los que publicamos anteriores a enero de 2010. Estamos en un momento en el que el fútbol priman los resultados, ganar por encima de todo, los intereses económicos acechan y los clubes exigen a los jugadores que sean profesionales al cien por cien.

Hubo otro tiempo, no hace mucho, en el que existían jugadores que parecían dispersos, discontinuos, como si la realidad del fútbol y de la propia vida no fuera con ellos.

A mediados de 1982 se disputó en España el Mundial de fútbol y con la selección de El Salvador descubrimos un futbolista diferente. Se llamaba Jorge Alberto González Barillas. ¿Sabéis de quién os hablo? Si os digo “Mágico González” seguro que le conocéis.

La selección de El Salvador era muy débil, pero en los tres partidos que disputó en nuestro país nos dimos cuenta que había un jugador distinto. Hoy diríamos que era media-punta, pero en un fútbol donde las posiciones no eran tan definibles, podemos decir que fue un jugador que se movía por todo el frente de ataque.

Tras el Mundial, varios equipos se interesaron por él, pero fue el Cádiz, a través de Camilo Liz, su Secretario Técnico, el que se hizo con sus servicios.

No tardó en deslumbrar a todo el fútbol español. Mágico comenzó a fabricar jugadas de leyenda y goles espectaculares, especialmente contra los equipos poderosos de la Liga. Este tipo de futbolistas siempre han dado lo mejor en los grandes partidos.

Mucha gente dice que de haberse cuidado y de haber visitado menos la noche hubiera llegado más lejos.

En el verano de 1984, con el Cádiz en Segunda División, Mágico realizó una gira por EEUU con el Barça, pero el conjunto azulgrana no se atrevió con su fichaje.

El Cádiz le traspasó al Valladolid y allí, el salvadoreño nunca estuvo a gusto. Tras un periplo americano en la temporada 1987-88, volvió al Cádiz con un contrato por objetivos.

Son varias las anécdotas que salpican su vida, se dice que en un descanso se durmió y tuvieron que despertarle para la segunda parte. Otra anécdota divertida, que no sé si es cierta, fue cuando Ramón Blanco, entrenador del Cádiz a principios de los 90, le buscaba por una discoteca. Dicen que se escondió en la cabina del DJ…

Mágico reconoció que el fútbol era su hobby, que siempre quería jugar, pero que no era un profesional que se cuidase.

A nivel personal, junto a Maradona, Paul Gascoigne y Le Tissier, es el mayor talento que he visto en un campo de fútbol. Me refiero a “Talento Puro”.

Se marchó de nuestro país en 1991, aunque jugaría hasta los 42 años, allá por el año 2000 cuando se retiró en el FAS salvadoreño.

Goles de vaselina, de tacón, de falta directa, ningún gol del Mágico fue feo. Quizá si hubiera sido mejor profesional, no hubiera sido el “Mágico” González.

Os dejamos siete minutos del Mágico para que los disfrutéis (compilados por Eduom) con imagenes principalmente de la Liga Española: