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Hans Krankl - la leyenda del “cazagoles”

Jueves, 18 de Agosto de 2011

Johann “Hans” Krankl en una de nuestras debilidades futbolísticas. Delantero centro austriaco, que vivió sus mejores años como futbolista en los años 70. Oportunista como pocos y un preciso definidor a un toque con la pierna izquierda. Krankl hizo muchos goles de disparos a pegados al palo desde el interior del área. No sólo la colocaba, también tenía mucha potencia en su pierna izquierda.

Siendo jugador del Rapid de Viena, club en el que han jugado futbolistas de la talla de Ernst Happel, Hickesberger, Panenka o Herzog entre otros, ganó la Bota de Oro de la temporada 1977-78 como máximo goleador de las ligas europeas.

Austria se clasificó para el Mundial de Argentina en 1978 (jugando en el Grupo de España junto a Suecia y Brasil). Krankl hizo una gran primera fase junto a su selección. Anotó dos tantos, uno ante España y otro ante Suecia, decisivos para los triunfos de Austria. Pese a la derrota ante Brasil, Austria fue primera de grupo.

En la segunda fase, junto a Italia, Holanda y la República Federal de Alemania, Austria sólo ganó a la R.F.A. y quedó eliminada, pero Krankl anotó dos goles en esa victoria para sumar cuatro en el total del campeonato.

Hans Krankl

Hans Krankl

El F.C. Barcelona, del recién estrenado Presidente José Luis Núñez, le fichó para intentar llenar el hueco que dejaba Johan Cruyff con su marcha.

La primera temporada como azulgrana fue inolvidable por muchos aspectos. En lo deportivo fue Bota de Plata europeo, tras el inglés Kevin Keegan y “pichichi” de la liga española con 29 goles, cifra que le dio la Bota de Bronce europea.

Además, ganó la Recopa de Europa en Basilea, una final que en toda Cataluña y España se vivió como un triunfo especial. En la final, el Barça venció por 4-2 al Fortuna de Dusseldorf de Allofs entre otros (por cierto nos encanta el escudo de este mítico equipo alemán). El cuarto llevó la firma de Krankl en una maravillosa jugada del “Lobo” Carrasco. 30.000 seguidores se desplazaron a Basilea, un hecho sin precedentes.

Aquella final no fue fácil para Krankl, en los días previos sufrió una experiencia terrible. La noche del sábado 5 al domingo 6 de mayo de 1979 (la final se jugó el día 16), tras un partido de liga en la “Carretera de Sarriá” entre el Espanyol y el Barça, el coche en el que volvían a casa un amigo de Krankl, su abogado, él y su mujer, fue embestido por otro automóvil en un cruce de la Diagonal en Barcelona.

La mujer de Krankl, Inge, fue ingresada y operada de urgencia, debatiéndose entre la vida y la muerte. Cómo es lógico, Krankl estaba abatido. Miles de barceloneses se ofrecieron a donar sangre para contribuir a la recuperación de la esposa del goleador del Barcelona.

Aquello conmovió a Hans, que con su mujer ya mejorando, decidió jugar aquella final. El destino le premiaría con el cuarto gol, que sentenciaba el partido y otorgaba la Recopa al Barça que entrenaba Rifé, y en el que jugaban Migueli, Asensi, Neeskens, Rexach y Carrasco entre otros…

Os dejamos un video resumen de TV3 con la locución original de Televisión Española:

La temporada siguiente, la 79-80, no fue tan buena. Se fue cedido al First Viena FC 1894. El Barcelona le sustituyó por el brasileño Roberto Dinamita.

Volvió al Barcelona para jugar la campaña 80-81, la del secuestro de Quini, en la que vencerían la Copa del Rey, venciendo en la final al Sporting en el Vicente Calderón, pero jugó muy pocos partidos.

El Barça había fichado a Schuster en 1980 y tenía al extremo danés Simonsen, por lo que Krankl se marchó de nuevo al Rapid de Viena.

Cómo jugador del Rapid, jugó el Mundial de España en 1982, en el que alcanzó la segunda fase, con el famoso “Tongo del Molinón” entre Alemania y Austria. Krankl anotó un gol ante Argelia, en el que fue su segundo y último Mundial.

Todavía recuerdo con 12 años jugando al fútbol sala en el barrio todos los sabados y domingos por la mañana. En esos partiditos se mezclaban jóvenes de 18 a 25 años con treintañeros y algún que otro cuarenton. Uno de los míticos jugadores de esos partidos era nuestro “Hansi Krankl”, un españolito en sus primeros cincuenta, menudo, con barriguita cervecera que siempre tenía la caña preparada para marcar goles y no dejaba de rondar siempre el área. Un auténtico “chupagoles”. ¿Quién no ha tenido un “Krankl” en su equipo?

Respecto a nuestras retrocamisetas, en retrofootball tenemos, entre otras, dos replicas de las camisetas de Austria que lució Krankl con la selección austriaca.

1) La primera corresponde a la camiseta de Austria del Mundial de Argentina 78; con el clásico blanco y los cuellos y mangas de color negro.

2) La segunda corresponde a la segunda equipación que lució Austria en España 82, de color rojo con los cuellos y mangas de color blanco.

Por último también disponemos de la retro chaqueta que lució Austria en los años 80.

Y Rob Resenbrink tiró al palo en el minuto 45

Viernes, 27 de Mayo de 2011

Hoy recordamos en Retrofootball a un extremo izquierdo, goleador, holandés llamado Rob Rensenbrick.

Cómo jugaba:

Fue un grande del fútbol holandés. Era un jugador elegante, con muy buen regate, inteligente como pasador y con mucho olfato de gol.

Hay gente que le considera delantero, yo creo que era más jugador de banda, ahí demostraba todas sus condiciones, muchas veces tirado a la izquierda.

Triunfó en Bélgica:

Comenzó en el DWS de Ámsterdam. Pronto emigró a Bélgica, donde jugó en el Brujas y en Anderlecht. En el histórico equipo belga del Anderlecht logró dos Recopas en los años 76 y 77 además de las respectivas Supercopas de Europa.

Hizo 143 goles en 260 partidos con el Anderlecht.

Su retiro

Tras abandonar el Anderlecht en 1980, se marchó a la liga norteamericana, concretamente a jugar en las filas de los Portland Timbres, para terminar jugando un año en la liga francesa, concretamente en la temporada 81-82, en las filas del Toulouse.

Selección:

Con la “orange” jugó 50 partidos en la absoluta. Anotó 14 tantos y estuvo en dos Mundiales dónde alcanzó la final; el de Alemania 74 y el de Argentina 78.

Rob Resenbrink

Rob Resenbrink

Además tiene el honor de ser el autor del gol número 1000 en la historia de los Mundiales, concretamente lo hizo el 11 de Junio del 78 ante Escocia (de penalty). Os dejamos los goles de ese partido ya que también se produjo el histórico gol de Archie Gemmil inmortalizado en la película Trainspotting.

En la final de aquel Mundial, ante Argentina, mandó un balón al palo con 1-1 en el marcador en el minuto 45:15 del segundo tiempo que habría supuesto la victoria de Holanda. Finalmente cayó por 3 goles a 1 en la prórroga. Todos los holandeses que vieron esa final todavía no han podido olvidar ese momento.

Retrofootball:

En retrofootball tenemos varias replicas de las camisetas de la Orange que lució Resenbrink.

Empezando por la mítica del Mundial 74, en el que el equipo más recordado es el segundo y no el campeón;

Continuando con la camiseta de finales de los años 70 de manga larga;

Holanda años 70 - Rob Resenbrink

Holanda años 70 - Rob Resenbrink

Y cerrando con la 2º equipación en blanco de finales de los 70.

El Milan de Gianni Rivera

Lunes, 7 de Febrero de 2011

En la década de los 60 hubo un equipo importante que logró una Copa de Europa en el 63 y otra en el 69. En las dos hubo un denominador común, Gianni Rivera. El equipo fue el Milán A.C.

Tras perder su hegemonía el Real Madrid y los dos triunfos de un Benfica que marcó un bienio contra los equipos españoles (F.C. Barcelona y Real Madrid), llegamos a la temporada 62-63. En dicha temporada el Benfica, en la segunda temporada de Eusebio, era el principal candidato a revalidar el título.

Pero le salió un hueso duro de roer. El Milán. Un conjunto, el transalpino, que contaba con defensas de la categoría de Cesare Maldini (el padre del otro Maldini que marcó una época en el Milan de finales del siglo XX) o Giovanni Trappattoni, el talento del gran Gianni Rivera y los goles de José Altafini.

Los dos fueron pasando eliminatorias sucesivamente hasta llegar al 22 de Mayo de 1963, nada más y nada menos que en Wembley. El Milán, tras haber eliminado al US Luxemburgo, Ipswich Town, Galatasaray y Dundee, se enfrentaba al Benfica de Simoes, Coluna, Eusebio y Torres en la gran final.

El Benfica se adelantó por medio de Eusebio, haciendo soñar a los portugueses con la tercera Copa de Europa consecutiva. Pero el Milán no se vino abajo y con dos goles de José Altafini, se llevaba para Italia la primera Copa de Europa de su historia.

Nereo Rocco formó aquella tarde con Ghezzi en la puerta, David, Trebbi, Benítez, C. Madini y G. Trapattoni en defensa, Savi, G. Rivera, Pivatelli con Altafini y Mora arriba. El capitán Cesare Maldini (padre de Paolo) levantó la Copa.

Tuvieron que pasar seis años, con triunfos del Inter en dos ocasiones, Real Madrid, Celtic de Glasgow y Manchester United, para que el Milán volviera a una final.

Era la temporada 1968-69, eran los “swinging sixties” y se acercaba el final de esa década de cambios, revoluciones y efervescencia cultural europea de los 60. Una década en la que a nivel Mundial habían triunfado Brasil e Inglaterra, venciendo en los Mundiales de 1962 y 1966. A nivel de clubes, en Europa se habían repartido los triunfos entre varios equipos. En aquella temporada el Milán podía igualar a sus vecinos del Inter de Milán en Copas de Europa conseguidas.

Tras eliminar al Malmoe, pasar a cuartos por sorteo y vencer a Celtic de Glasgow y Manchester United, los dos últimos campeones, se plantó en la final de Madrid. Concretamente el 28 de Mayo de 1969 ante el Ajax de Ámsterdam. En Europa se empezaba a escuchar que había un equipo en Holanda que jugaba de maravilla al fútbol sacando la pelota desde atrás. En aquel Ajax que triunfaría a primeros de los 70, ya destacaban Hulshoff, Vasovic, Keizer o Cruyff. Al frente del equipo el inventor del fútbol total, Rinus Michels, uno de los entrenadores europeos más laureados a nivel de clubes y selecciones.

Del Milán campeón del 63 quedaban Trapattoni, el gran Rivera, ya capitán, y el técnico Rocco, que había hecho otro equipazo con jugadores como el goleador Pierino Pratti. Rivera ganaría ese año el balón de oro, siendo el primer jugador transalpino que lo logró; y viendo reconocida su clase y visión de juego; un jugador atípico de la escuela italiana más táctica y física.

El Milán fue una apisonadora y venció al Ajax por 4 a 1 con tres de Pratti y uno de Sormani. Rivera levantaba su segunda Copa de Europa, el Milán lograba su segunda Copa de Europa logrando vencer a un equipo, el Ajax, que haría historia muy poco después y que ya analizamos en nuestro blog hace unos meses.

Historia de tres regates

Domingo, 21 de Noviembre de 2010

El miércoles pasado se jugó un amistoso que no dejó un mal sabor de boca a los aficionados de España. Todo lo contrario que para los seguidores de Portugal; el otro país de la Peninsula Ibérica, que disfrutaron de un equipo rápido al contragolpe y con gran técnica en la ejecución de los goles.

De todas las jugadas de Portugal, nos llamó la atención el regate de Cristiano Ronaldo a Busquets en el primer gol de Portugal. Un balón largo por el lado izquierdo; Ronaldo lo controla en carrera, hace la pausa cercano a la línea de fondo. Busquets parece cubrir bien las dos salidas posibles. Si Ronaldo apura la línea de fondo, el centrocampista español le cerrara; si se abre hacia el área Busquets parece alerta. Sin embargo Cristiano Ronaldo se saca un regate impredecible; amaga hacia la línea de fondo y en el mismo movimiento sale hacia adentro. Disparo veloz; mientras que Busquets todavía esta recomponiendo el cuerpo! Un jugada que se nos ha quedado grabada en la retina.

Esa jugada me trajo a la memoria dos regates.

Uno de la temporada 1995-96. Atlético de Madrid y Barcelona se jugaban la liga en el Camp Nou. En ese partido, en el Atlético de Madrid destacó por encima de todos Caminero. En el minuto 10 de la primera parte dejó un regate que siempre recuerdan los aficionados atléticos cuando hablas con ellos de fútbol. Caminero tiró un desmarque a Toni (el secretario técnico del Getafe). Recibió el pase en el borde del área, encimado por Nadal. El defensor azulgrana llega a incluso a agarrar a Caminero por el brazo para marcarle más encima y evitar una salida viable. Caminero se va hacia la banda con el balón controlado… y llega el momento. Amaga un regate hacia el centro, pasando la pierna por encima del balón, saliendo por el lado contrario hacia la linea de fondo. El jugador Atlético sorprende hasta el arbitro que seguía de cerca la jugada. El resto fue empujar el balón por parte de Roberto. Un regate que valió un partido y la última liga del Atlético de Madrid. Como dice Paco Gonzalez en el video que os dejamos de Broadcastinglivetv, “maniobra del año”.

El último regate que recordamos es el clásico del 14 de Holanda. Su maniobra conocida como el giro de Cruyff o “Cruyff’s turn”, marcó a los espectadores de los 70 que empezaban a disfrutar con el fútbol televisado. Os dejamos un video con una de las ocasiones que aplico su clásico giro. Recibe un balón largo al borde del área. Amaga para luego salir veloz hacia la línea de fondo dandole un rapido taconazo interior al balón. El defensa sueco queda descolocado y sin posibilidad de reacción. Un giro que rompió la cintura a muchos defensas de la época.

Hoy comentamos estos tres regates; es posible que iniciemos una seria de grandes regates en el blog. Si tienes alguno que proponer no dudes en comentarlo con nostros!

Saludos

Retrofootball

Pelé, Parabens a tus 70 años

Domingo, 24 de Octubre de 2010

Ayer cumplió 70 años O rei Pelé; repasamos en este video de Bauda TV su participación en las Copas del Mundo del 58, 62, 66 y 70. Parabens para el Rei do jogo bonito!

Una curiosidad de su juego en México 70, dos de las jugadas que más se recuerdan de ese Mundial son sus dos “no goles” ante Checoslovaquia y Uruguay. En el primero chutó desde antes del centro del campo; con el portero checoslovaco batido la bola salió rozando el palo. En el segundo ante Uruguay amagó en un balón largo dejando desubicado al portero uruguayo; y rematando fuera por muy poco. Seguimos con particular interés los “no goles” que han hecho historia y no podemos dejar de recordar estos de Pelé.

Pelé, uno de los 4 o 5 grandes junto a Maradona, Cruyff, Di Stefano y Zidane si le metemos en la lista. Ya haremos un repaso más exhaustivo de la carrera de cada uno para valorar quien merece el título del más grande todos los tiempos!

El Liverpool, los reds de mediados de los 70 a principios de los 80!

Miércoles, 29 de Septiembre de 2010

Seguimos repasando en Retrofootball los grandes equipos de la historia del fútbol europeo; especialmente de la Copa de Europa (sí, la Champions). Hoy nos detenemos en el Liverpool. Concretamente en el Liverpool de mediados de los años 70 a mediados de los años 80.

Es difícil situarnos en un año concreto para empezar este repaso, pero si hay que elegir uno, nos situamos en la temporada 1972/73. Aquel año, el Liverpool del histórico Bill Shankly en el banquillo (estuvo desde 1959 a 1974), ganó su octavo título de la liga y derrotó al Borussia de Mönchengladbach en la final de la Copa de la UEFA. Era el primer título a nivel europeo de su historia.

Un año más tarde, ganó la F.A. Cup y Bill Shankly puso fin a 15 años como técnico de los reds. En 1974 le sustituyó Bob Paisley, su ayudante hasta ese momento. Los aficionados de Anfield tenían miedo tras la marcha de Shankly. No sabían que estaban por venir varios años de permanecer en la élite del fútbol europeo. Estaba por llegar un periodo glorioso de un equipo acusado de predecible, que hacía un juego muy directo en ocasiones, pero con un tremendo pundonor y fé en la victoria.

4 Copas de Europa en 5 finales (un 80% de éxito..), 1 UEFA, 8 Ligas, 3 Copas de la Liga, 5 Community Shield y una 1 Supercopa europea desde 1975 a 1985 no dejan lugar a la duda. No enamoró como el Ajax de Cruyff, pero con un estilo de garra y pundonor típico del Futbol inglés de esa década triunfó más que ningún otro equipo del continente europeo.

En la temporada 1975/76, la segunda de Paisley como técnico, el Liverpool volvió a ganar la UEFA. En la final ante el Brujas formó con Clemence en la puerta, Smith, Neal, Thompson, y Hughes en defensa; Kennedy, Callaghan, Fairclough y Heighway, con Keegan y Toshack arriba. Las finales de la UEFA se jugaban a partido doble. En la ida en Anfield, ganaron los reds por 3-2 para empatar a 1 en la vuelta.

En aquel equipo destacaba la personalidad de Clemence en la puerta, Neal era importante desde el lateral derecho de su defensa (eterno lateral), K. Keegan y Toshack eran geniales. Keegan rápido y hábil, además goleador. J.B.Toshack su complemento perfecto, alto y rematador, menos torpe de lo que su aspecto podía sugerir, era una gran pareja.

En la temporada 1976-77, año del nacimiento del punk, tocarían el cielo con las manos. Tras eliminar en la Copa de Europa sucesivamente a Crusaders FC, Trabzonspor, Saint Etienne y Zurich, se presentaban en la final del 25 de Mayo de 1977, en el estadio Olímpico de Roma ante el Borussia de Mönchengladbach de Vogts, Bonhof, Stielike, Wimmer, Simonsen (ganador del balón de oro de ese año) y Heynckes. Todos ellos entrenados por Udo Lattek. Un equipazo tremendo, fútbol alemán puro, que ganó en la década de los 70 dos UEFAs, llegando a cuatro finales y dejando algunas goleadas históricas de las competiciones europeas (7-1 al Inter de Milan, 5-0 al Zaragoza, 7-1 al Kaisernlautern,…). Ya hablaremos del equipo de provincias de la Renania-Westfalia que fue todo un ejemplo de fútbol ofensivo a la “alemana”.

El Liverpool formó aquella noche con Clemence, Neal, Jones, Smith, Hughes; Kennedy, Case, Heighway, Callaghan; McDermott y Keegan. Los reds vencieron por 3 goles a 1, con tantos de McDermott, Smith y Neal. El tanto alemán fue obra del danés Simonsen, que años después jugaría en el Barcelona.

Al año siguiente, y tras eliminar al Dynamo de Dresden (RDA – si todavía existía la Alemania del Este), Benfica y Borussia de Mönchengladbach, esta vez en semifinales, llegaron a la final, ante su rival de la final de la UEFA del 73, el Brujas.

La final fue el 10 de Mayo del 78 en Wembley y el Liverpool formó con Clemence, Neal, Thopmson, Hansen, Kennedy; Hughes, Case, McDermott, Souness; Dalglish y Fairclough. En este equipo, la llegada de Hansen en defensa, la calidad y trabajo del escocés Souness en el medio y la calidad del también escocés K. Dalglish arriba suponía un salto de calidad tremendo. Una gran definición de Dalglish sentenció la final en un partido dominado por los ingleses arropados por una hinchada muy numerosa en las islas.

Tras caer en la Copa de Europa en la temporada 1978-79 ante el Nottingham Forest en primera ronda (posterior campeón), en la 79-80 ganó de nuevo la liga, que le daba derecho a disputar la Copa de Europa de la temporada 1980-81.

En dicha temporada, el Liverpool eliminó al Oullun Palloseura finlandés, al Aberdeen, Cska de Sofía y Bayern de Munich, para llegar a la final del 27 de Mayo de 1981, en París, ante el Real Madrid. El Real Madrid volvía a una final que no llegaba desde 1966 (el Madrid Yé-Yé) y los reds jugaban su tercera final en 5 años. Eso sí, con un equipo algo cambiado, aunque de la mano de B. Paisley. Aquella noche en París, Clemence de nuevo en la puerta, Neal, Thompson, Hansen, A. Kennedy; R. Kennedy, S. Lee, McDermott, Souness; junto a Dalglish y Jonson, derrotaron por 1 gol a cero al Madrid de “los García”, que contaba con el inglés Laurie Cunningham en su filas; un conjunto que llegó a la final con canteranos y un mérito tremendo. Aquel Liverpool contaba con la calidad de Sammy Lee en el medio campo, un buen jugador. En el minuto 81, A. Kennedy, aprovechó un despiste defensivo en un saque de banda y un mal despeje de García Cortés para entrar en el área y fusilar a Agustín. Que caros se pagan los fallos de concentración en el fútbol.

Paisley dejó el club en 1983 y dejó a su ayudante, como había hecho Shankly con él. El veterano Joe Fagan se hizo cargo del club. La Copa de Europa de la temporada 1983-84 se presentaba como un reto tremendo y los reds no fallaron. Con incorporaciones como la del galés Nicol, el irlandés Whelan, el delantero galés Rush y el también delantero, el irlandés Michael Robinson (a la postre muy conocido por estos lares), eliminó sucesivamente a Odense, Athletic de Bilbao, Benfica y Dinamo de Bucarest.

Se plantó en la final, de nuevo en el Olímpico de Roma como en 1977, pero esta vez ante el equipo anfitrión, la Roma. Una Roma que era favorita y que contaba con la calidad de los brasileños Toninho Cerezo y Falcao, los italianos Conti y Graziani, el portero Tancredi…un gran equipo con los clásicos toques de calidad del calcio. El partido concluyó con empate a 1, con goles de Neal para el Liverpool y Pruzzo para la Roma. Tras la prórroga, llegaron los penaltys y allí Grobbelaar, el portero sudafricano que sustituyó al eterno Clemence, dio un curso de hacer cosas raras y moverse antes de los lanzamientos, con el beneplácito arbitral. Los fallos de Conti y Graziani dieron al Liverpool la cuarta Copa de Europa en 7 años, un record no visto desde los tiempos del Madrid. Otra vez un conjunto inferior técnicamente y previsible, había superado a un equipo de calidad y que bajo la batuta del veterano técnico Liedholm, jugaba la final en casa.

La grandeza de aquel equipo terminó un año después, en 1985 y con otra final de la Copa de Europa. La trágica final de Heysel, en la que el Liverpool, en un partido que no debió jugarse, caería ante la Juventus de Turín por 1 a 0. Tras la final, y a causa de los incidentes entre ambas aficiones, previos al partido, y que acabaron con 39 muertos, la mayoría aficionados italianos, los conjuntos británicos fueron sancionados durante 5 años sin disputar competiciones europeas y el Liverpool durante 10 años.

No es justo recordar esos 10 años de la historia del Liverpool (1975-85), sus diez años más gloriosos, por aquel dramático final, pero es cierto que aquella tragedia marcó un antes y un después en la historia del fútbol de competiciones europeas.

¡La semana que viene, hablaremos del equipo más grande en la máxima competición europea hasta la fecha!

ps. agradecemos todos los videos de este post al usuario Goldenstein 84 de Youtube; de excelente calidad!

El Milán de Sacchi cambió la forma de entender el fútbol

Miércoles, 22 de Septiembre de 2010

“El Milán de Sacchi cambió para siempre el fútbol con una nueva forma de defender”

La frase es de Emilio Butragueño, que sufrió en sus carnes una forma colectiva perfecta de defender.

El Milán de Arrigo Sacchi fue el mejor equipo del mundo desde 1989 hasta 1995, ya bajo la dirección de Fabio Capello.

El Milán de finales de los 80 fue un equipo que comenzó a construirse en 1986. Berlusconi, Presidente del club, compró un equipo que había estado pasando malos momentos (serie B incluida). Lo primero que hizo fue contratar a Ruud Gullit, un año más tarde llegó Marco Van Basten (lesionado la mayor parte de 1987), y un año más tarde lo hizo Frank Rijkaard. Los tres ya eran internacionales con Holanda y había destacado en la liga holandesa.

Ese mismo año 87, el Milán es eliminado de Copa de Italia por el Parma, entonces en la serie B y Berlusconi se encaprichó del que era su entrenador, el estudioso y desconocido Arrigo Sacchi.
Además del trío de holandeses, llegaron el portero G. Galli de la Fiorentina, Donadoni de la Cremonese, Colombo del Avellino, Ancelotti de la Roma, Virdis de la Juve y Evani de la Sampdoria. Todos ellos se unieron a Tassotti y Baresi que ya estaban en la plantilla. De la cantera subieron dos jóvenes promesas, Maldini (nombre histórico en la casa) y Costacurta, dos defensas con un futuro muy prometedor.

Sacchi comenzó a ensayar una defensa que ahogaba al rival por todo el campo, achicando espacios y juntando hasta cuatro hombres en la presión al jugador del equipo contrario que tuviera el balón. La defensa, comandada por Baresi, jugaba adelantadísima, casi a la altura de medio campo, e hizo de la trampa del fuera de juego un arte. Mientras Costacurta marcaba al delantero más peligroso del equipo contrario, Baresi dirigía todos los movimientos de la línea de cuatro. Al contrario de lo que se piensa, Baresi no era un líbero, al estilo de Beckenbauer o Scirea, si no que era un hombre que barría toda la zona, tapando todos los huecos dejados por sus compañeros.

La tripleta de medio - centros del Milán (Ancelotti, Rijkaard y Colombo) ahogaban y apretaban al equipo contrario como antes jamás se había visto. Las subidas de Rijkaard, la habilidad de Donadoni en la banda, el completísimo juego de Gullit y el genio de Van Basten, completaban un equipo que se convirtió en el terror de Europa.

En 1989 machacó al gran Real Madrid de la Quinta del Buitre, por 5-0, en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa de Europa, y luego arrasó al Steaua de Bucarest, en la final, por 4 a 0 con dos goles de Gullit y dos de Van Basten.

Al año siguiente, 1990, Rijkaard, les daba la 4ª Copa de Europa de su historia, anotando el único gol de la final contra el Benfica, en el Prater de Viena. Un golazo de desmarque, fuerza y precisión en la definición.

En 1991, con la salida de Sacchi, tras fuertes desavenencias con los pesos pesados de aquel equipo hubo cambio en el banquillo.

Llegó Fabio Capello y con él van apareciendo durante los años siguientes nuevos jugadores. Savicevic, Boban, Papin, Lentini, Desailly, Eranio, Simone, o el porterro Rossi van llegando al equipo, que se hace más defensivo aún pero que mantiene su excelente nivel competitivo. A su vez van causando baja los G. Galli, Colombo, Gullit, Van Basten (su tobillo dijo basta en 1993), Rijkaard …

El club siguió ganando, logró 3 Scudettos consecutivos (92-93-94), perdió la final de la Champions en Munich en 1993 ante el Marsella y un año después arrasó al Dream Team de Cruyff, por 4-0, en la final de Atenas del 94.

El final de aquel equipazo fue la final de Champions del 95, contra el Ajax, donde Rijkaard, ya en la filas “ajacied”, en una gran jugada, participa en el gol de Kluivert, que da el título a los holandeses sobre la hierba del Prater vienés.

El Milán de Sacchi, continuado por Capello, es un equipo que ha marcado la historia del fútbol por su forma de defender. Al fútbol europeo le demostró que era un “fútbol total” desde la defensa, algo nunca visto antes y mal imitado después.

El gran Ajax de Amsterdam de los años 70

Lunes, 13 de Septiembre de 2010

En Retrofootball volvemos a repasar los grandes equipos europeos de la historia, en la semana que vuelve a escena la Champions League (antigua Copa de Europa).

Si hay un equipo que nos deslumbró y ha quedado en las retinas de todos los espectadores que hemos visto imágenes de el, es el Ajax de los años 70. Un equipo en el que su máxima figura fue Johan Cruyff, pero que tenía muchos jugadores de gran calidad, aunque curiosamente nunca triunfaron fuera de allí. Muchos de aquellos jugadores ganaron tres Copas de Europa consecutivas y jugaron dos finales de la Copa del Mundo con Holanda, perdiendo las dos.

Johan Cruyff, era la principal arma ofensiva del Ajax. El éxito de Cruyff con el Ajax lo llevó a ser el mejor jugador de Europa tres veces (1971, 1973 y 1974).

Aquel Ajax no era un modelo de corrección táctica, de hecho era un equipo bastante anárquico, con un medio campo que hoy diríamos polivalente y que en aquel tiempo fue una auténtica revolución. Dos jugadores como Keizer y G. Mühren, se convertían en delanteros mientras que Haan y Neeskens eran “todocampistas”.

Aquel Ajax fue de los primeros equipos que tuvieron una defensa que sacaba la pelota jugada. El yugoslavo Vasovic, Krol y Hulshof, sorprendieron al mundo con su facilidad para sacar la pelota desde atrás.

El portero era Stuy, no era gran cosa, pero aquel equipo tenía tanto tiempo la posesión del balón, que no le llegaban mucho a su portería y de eso se aprovechaba.

El padre de todo aquello fue Rinus Michels, un técnico maravilloso, que hasta su marcha al Barça en 1972, hizo que aquel equipo deslumbrara a Europa desde 1968. Tras la marcha del padre de la “Naranja Mecánica” del 74, llegó el rumano Kovacs, que mantuvo ese tipo de juego pero tenía más rigor táctico.

De 1968 a 1970 fueron los inicios de aquel Ajax. En la Copa de Europa 68/69 tuvo un gran papel. Se impusieron a Fenerbahçe, Benfica y a Spartak de Trnava para llegar a la final, en ella, el 28 de mayo de 1969, en el estadio Santiago Bernabeu de Madrid, el Ajax se enfrentó al AC Milán. El Milán venció a los holandeses por 4 a 1 con un “hat trick” de Pierino, el otro gol fue de Sormani. El solitario gol holandés llegó a través de un penalti que marcó Velibor Vasovic. Perdieron pero habían enseñado a Europa otra forma de jugar.

La siguiente temporada (1969/70), el Ajax fue arrasado por el Feyenoord (que ganó su única Copa de Europa en la final de 1970 al Celtic de Glasgow).

De 1970 – 1973 llegó la explosión de aquel equipo. Durante la temporada 1970/71 el Ajax consiguió ganar la Copa de Europa. Después de eliminar al Nendori de Tirana, Basilea, Celtic y Atlético de Madrid, los holandeses enfrentaron al sorprendente Panathinaikos. Os dejamos un par de videos de los partidos de semifinales contra el Atlético.

El 2 de junio de 1971, el Panathinaikos, con Ferenc Puskas en el banquillo, se plantó en la final de Wembley. El Ajax ganó 2 a 0. Os dejamos un video de aquella retransmisión (emitido por ESPN Classic).

El año siguiente (72/73), volvió a la final de la Copa de Europa, después de eliminar fácilmente a rivales como el Dynamo de Dresden (antigua RDA), Olympic de Marsella, Arsenal y Benfica. El rival fue el Inter de Milán en Rotterdam. El Ajax ganó 2 a 0 y arrasó a los italianos.

En la temporada 1972/1973 el Ajax volvió a eliminar al CSKA Sofia, Bayern de Munich y Real Madrid. No hemos encontrado videos del enfrentamiento contra el Real Madrid. En la final, en Belgrado, se enfrentaron a la Juventus. El resultado fue de 1 a 0 con gol de Rep y tercera Copa de Europa consecutiva.

En 1973, tras ganar aquella Copa de Europa, Cruyff se fue al Barça y aquello nunca fue igual. Para el recuerdo dejaron el inicio del fútbol moderno.

Este año intentará el Real Madrid redimirse de aquella eliminación en semifinales de 1973.