Tenemos a Alberto, nuestro blogger principal disfrutando de un merecido descanso. Por eso, y ahora que media España está de vacaciones os queremos recomendar un excelente película de fútbol de los 70.
Se trata de “the Damned United“; la historia del entrenador Brian Clough, que entrenó al Leeds United durante 44 días en 1974. La pelicula narra su fichaje y su fracaso en un club que basó su éxito en el fútbol físico, con “trampa”. Brian quería aportar un nuevo estilo a la casa de Don Revie, el entrenador que había llevado al Leeds a la gloria en los años anteriores. Tras el fichaje de Don por la selección inglesa, Brian trató de aportar su estilo al club inglés y se quedó en el camino.
Algunas escenas míticas de la película en inglés:
1) El inicio de la película - ¿fútbol para hombres?
2) La primera charla a los hombres de Don - ¿durare poco?:
3) La eterna lucha entre el entrenador y el Presidente del Club:
Y para cerrar, una entrevista de la época enfrentando a Don Revie con Brian Clough. El clásico debate tipo Bilardo-Menotti, Mourinho-Guardiola del juego práctico y del fútbol de toque.
Brian Clough llevaría más tarde en 1978 y 1979 al Nottingham Forest, un equipo de provincias, a ganar dos Copas de Europa:
“You are good players” (3:17)!
Toda una película y documentales para los retrofutboleros! El eterno debate del fútbol de resultados y el fútbol de toque!
Japón y Korea fue el exótico escenario que la FIFA eligió para celebrar el Mundial de fútbol en el año 2002. La selección española dirigida por José Antonio Camacho se clasificó en una excelente fase de clasificación, llegábamos una vez más como una de las favoritas sobre el papel.
España, encuadrada en el Grupo 7 de la zona europea de clasificación, quedó primera de grupo por delante de Austria, Israel, Bosnia y Herzegovina y Liechtenstein.
El Mundial de Japón y Corea se disputó del 31 de Mayo al 30 de Junio de 2002 y lo disputaron 32 selecciones.
Como de costumbre la concentración previa estuvo movidita. Una fuerte discusión entre Raúl y el preparador físico de la selección, Carlos Lorenzana, no ayudó a la tranquilidad. A Camacho le molestaron bastante algunas preguntas acerca del incidente y la relación con la prensa se enturbió bastante.
Este hecho, unido a un accidente de Cañizares con un bote de colonia que se le cayó, rompiéndole un tendón del pie y apartándole del Mundial, no ayudó en la preparación.
Otro aspecto negativo fue el turbio asunto del “presunto” dopaje de Guardiola cuando jugaba en el Brescia italiano, posteriormente desmentido y absuelto el jugador, pero que privó a Pep de disputar su segundo Mundial con la selección y a España de gozar de su experiencia y visión de juego en la medular.
La selección de Camacho tenía gusto por el fútbol de toque y jugadores muy importantes. Iker Casillas era un sustituto de garantías para Santi Cañizares, Hierro y Nadal, ya veteranos, formaban un centro de la defensa rocoso, Juan Carlos Valerón era el alma en el centro del campo y arriba Raúl y Morientes estaban en el mejor estado de forma de su carrera deportiva.
Veteranos, como Luis Enrique o Mendieta y jóvenes como Joaquín, Luque o Diego Tristán, ofrecían a Camacho alternativas suficientes para pensar que España haría un buen campeonato.
España estavo encuadrada en el Grupo B, junto a Eslovenia, Paraguay y Sudáfrica. El debut fue el 2 de Junio en Gwangju ante Eslovenia y España no falló. En un gran partido de la selección, se impuso por 3 a 1 a los eslovenos, con goles de Raúl, Valerón y Fernando Hierro, ratificando el papel de favorito en el grupo.
El segundo partido fue el 7 de Junio en Jeonju ante Paraguay. Había muchas ganas de jugar contra los paraguayos y especialmente de jugar contra su portero, el veterano José Luis Chilavert, que en los días previos no paró de insultar y provocar a los jugadores españoles. Nadie olvidaba el 0-0 que cuatro años antes en tierras galas, fue clave para que quedásemos apeados del Mundial de Francia. En el minuto 10, un auto gol de Carlos Puyol, ponía las cosas cuesta arriba para España. Pero la selección se rehizo y en un gran partido, superó la dureza paraguaya y al “insolente” Chilavert, que ya entrado en años y en kilos, no pudo hacer nada para evitar los tres tantos que le dieron la vuelta al marcador. Morientes, en dos ocasiones y F. Hierro, marcaron los tantos.
El 12 de junio en Daejon, se disputó el tercer encuentro ante Sudáfrica. No fue fácil, ya que los sudafricanos llegaron a ponerse 1-2 en el segundo tiempo, pero España reaccionó a tiempo y con dos goles de Raúl y uno de Mendieta, colocó el 3 a 2 en el marcador que le dio la primera posición de grupo y el pase a octavos de final donde esperaba la República de Irlanda.
El 16 de Junio en Suwon se celebró el partido. España salió mandando y se adelantó en el marcador con un gol de Morientes en el minuto 8. Poco a poco Eire se fue asentando y poniendo en aprietos a la selección española. El partido era un toma y daca con una gran incertidumbre en el marcador. Cuando se llegaba al minuto 90, un penalti infantil de F. Hierro provocó el empate de Robbie Keane y el partido se iba a la prórroga.
En la prórroga no se movió el marcador y se llegó a la tanda de penaltys, tantas veces esquiva a la selección española en los diferentes Mundiales y Eurocopas. Juanfran y Valerón fallaron por España, pero Iker Casillas estuvo sensacional y detuvo los lanzamientos de Holland, Conolly y Kilbane, dando a España el pase a cuartos de final.
Os dejamos un video con los penaltys y la narración de la cadena ser:
En cuartos esperaba una de las anfitrionas del torneo, la selección de Corea del Sur que dirigía un viejo zorro de los banquillos, el holandés Guus Hiddink. Corea había eliminado a Italia en octavos, por 2 goles a 1, con un vergonzoso arbitraje del ecuatoriano Byron Moreno, que dejó atónito al seleccionador transalpino, Giovanni Trappattoni.
Para el partido de cuartos Corea del Sur-España, la FIFA designó al egipcio Gamal Al Ghandhour y unos líneas de Trinidad y Tobago y Túnez respectivamente. Países con ligas poco relevantes, lo que suponía una designación muy extraña.
España tenía la baja de Raúl por una lesión muscular, el “7” estaba siendo su mejor jugador en el Mundial, aún así, España tenía potencial suficiente para eliminar a Corea y pasar a semifinales.
El partido se celebró el domingo 22 de Junio en Gwangju. La selección jugó mal, independientemente del arbitraje del egipcio. Corea corrió hasta la extenuación, presionó por todo el campo y ahogó el fútbol de España.
Esto no es óbice para decir que a la selección española se le anularon dos goles legales. Un cabezazo de Helguera, anulado por una supuesta falta que no existió, y otro de Morientes, a centro de Joaquín, que el línea consideró previamente que había salido la pelota por la línea de fondo, perjudicaron notablemente a España en el partido.
El paso de los minutos, prórroga incluida, fueron atenazando a España y se llegó a los temidos penaltys.
Esta vez Iker no pudo detener ninguno y el fallo de Joaquín en el cuarto lanzamiento, fue contestado por el capitán coreano, Hong Myung – Bo, anotando el quinto y eliminando de nuevo a España en los fatídicos cuartos.
Otra vez nos quedábamos a las puertas de las semifinales y lo que es peor, con la sensación de que nos habían robado. El arbitraje benefició claramente a Corea, pero aún así, España no jugó bien y eso también influyó en su derrota.
Por lo demás, fue el Mundial de las sorpresas. Corea del Sury Turquía se plantaron en semifinales, Italia cayó en octavos, la vigente campeona, que era la Francia de Zidane, no pasó la primera fase al igual que la Argentina de Bielsa .
Sin ninguna duda fue el Mundial del resurgir de Ronaldo. El astro brasileño, tras superar una lesión de casi dos años, recuperó la forma y condujo a Brasil a su quinto Campeonato del Mundo, 8 goles nada más y nada menos hizo el brasileño para catapultar a su selección, que se impuso 2 goles a 0 a Alemania en la gran final disputada el 30 de Junio en Yokohama con arbitraje de Pier Luigi Collina.
Alemania, la otra finalista, realizó un fútbol aguerrido, basado en la gran figura de Oliver Kahn. El portero realizó un campeonato soberbio y sólo falló en el primer gol de la gran final. Un disparo de Rivaldo desde fuera del área, se le escapó, y el rechace lo aprovechó Ronaldo para adelantar a Brasil en el marcador.
Brasil fue un justo campeón para un Mundial marcado por unos lamentables arbitrajes en línea general y por el mal tono de muchas grandes selecciones.
Llegamos al final de la década de los 90 y la selección española de fútbol afrontaba un nuevo Campeonato del Mundo con la ilusión y esperanza de siempre.
España, con Javier Clemente en el banquillo, había realizado un Mundial razonable en EEUU 94, una Eurocopa de menos a más en Inglaterra 96 y las expectativa era que en Francia diéramos el salto definitivo.
La selección realizó una brillante fase de clasificación, Clemente seguía contando con su vieja guardia. Los Zubizarreta, Nadal, Hierro, Alkorta o Amor seguían siendo insustituibles.
Junto a ellos, se había consolidado parte de la selección Olímpica campeona en Barcelona 92, con Luis Enrique, Guardiola, Ferrer, Kiko y Alfonso como estandartes.
Junto a estos jóvenes futbolistas, otros como Raúl o Morientes y algún veterano como el nacionalizado Pizzi, le daban a España un poso de selección importante.
Realizamos una brillante fase de clasificación con rivales muy complicados, como la sub-campeona de Europa, la República Checa y la selección de Yugoslavia entre otros. Fuimos primeros de Grupo y jugamos muy bien al fútbol.
El problema fundamental fue la lesión de Pep Guardiola a pocos meses de la cita. Guardiola estaba en el mejor momento de su carrera y la selección se beneficiaba de ello. Había convencido a Clemente y era el patrón del juego español.
Su sustituto fue Albert Celades, que completó una gran temporada en el Celta de Vigo, pero sus prestaciones estaban lejos de las que podía ofrecer Pep.
Este factor unido a que Clemente se volvió loco con las alineaciones, y con mar de fondo en las relaciones del seleccionador con parte de la prensa española, el Mundial fue un desastre total.
España quedó encuadrada en el Grupo D junto a Paraguay, Nigeria y Bulgaria, un Grupo en teoría asequible para lograr el pase a octavos de final.
Comenzamos el día 13 de Junio de 1998, en el estadio de La Beaujoire de Nantes, ante Nigeria.
Todo empezó bien cuando en minuto 2 de la segunda parte Raúl, tras un extraordinario pase de Fernando Hierro desde 25 metros, colocó el 2 a 1 en el marcador. Sin embargo, un lamentable error de Zubizarreta, introduciendo en su propia portería un centro sin peligro de Lawal y un buen disparo de Oliseh desde fuera del área, dieron la vuelta al marcador y Nigeria se impuso por 3 goles a 2.
Este error de Zubi siempre se le recuerda al portero español de manera injusta, ya que su trayectoria en la selección española fue brillante en muchas ocasiones.
Ante Nigeria, Clemente puso un “11 Clementino”, con Iván Campo de lateral derecho y con Hierro y Alkorta en la creación. Un medio del campo con dos centrales, una estrategia contraria a la lógica y al buen fútbol.
El segundo partido fue el 19 de Junio ante Paraguay, en el estadio Geoffroy – Guichard de Saint Ettiene. Sólo valía la victoria y España no fue capaz de batir a José Luis Chilavert en los 90 minutos de juego. Empate a cero y dependíamos de un milagro en el tercer partido ante los búlgaros para lograr la clasificación.
El tercer partido fue el 24 de Junio en el estadio Felix Bollaert de Lens, España cumplió y goleó a los búlgaros por 6 goles a 1 pero la victoria de Paraguay por 3 a 1 ante Nigeria, nos dejó fuera del Mundial.
La decepción fue terrible, el fútbol español fue un clamor contra Javier Clemente. Villar le mantuvo en su cargo, pero la tremenda derrota en Chipre por 3 goles a 2 en el primer partido de clasificación para la Euro 2000, fue su sentencia final y comenzó la era Camacho.
Siendo justos, hay que decir que Clemente fue un seleccionador que dejó su huella, España fue una selección competitiva en los 6 años que duró el de Baracaldo en el banquillo nacional. Sólo alguna decisión incomprensible, como la ausencia de Míchel y Fran en EEUU 94, el excesivo número de defensas centrales en sus alineaciones y su constante malestar con la prensa, le son reprochables.
Por lo demás, Francia 98 fue el Mundial de las despedidas. Zubi con España, Baggio con Italia, Matthaüs con Alemania (Aunque jugó la Euro 2000) y Dunga o Bebeto con Brasil, pusieron su punto y final a sus participaciones en las Copas del Mundo.
Fue el Mundial de la Francia de Zidane, del maravilloso Brasil-Holanda de semifinales, del golazo de Bergkamp a Argentina en cuartos, del episodio del ataque de ansiedad de Ronaldo antes de la final y de la genial y sorprendente selección croata, de los Davor Süker, Robert Prosinecki, Boban o Asanovic, que pusieron contra las cuerdas a los campeones en semifinales en el mismísimo Saint Denis.
Francia fue una justa campeona y le dio un gran repaso a Brasil venciendo por 3 a 0 en la gran final.