Italia 90, cambio de década,ilusión y salida en octavos
Llegamos en Retrofootball al Mundial de Italia 90. Cambiamos de década y la selección española afrontaba una nueva participación en una Copa del Mundo con la ilusión de que fuera nuestro Mundial.
El Mundial de Italia 90 fue el Mundial de “Totò” Schilacci, de una gran Alemania, de las lágrimas de Maradona, del “me lo merezco” de Míchel, de la gran actuación general de Martín Vázquez, de los silbidos de San Paolo a Maradona y aquel polémico Brasil-Argentina de octavos de final, donde Branco, tras beber de un bidón de agua que “gentilmente” le ofreció el masajista de Argentina, comenzó a marearse… Ay Bilardo, Bilardo…
Tras la Eurocopa de Alemania 88, España cambió de ciclo. Miguel Muñoz se retiraba definitivamente de los banquillos y llegaba Luis Suárez. El gallego tomó decisiones polémicas nada más aterrizar. A la renuncia voluntaria por parte de Camacho, que se retiraba de la selección tras 12 años de servicio al equipo nacional, llegaba por decisión técnica el adiós de jugadores muy importantes como Gallego, Víctor, Gordillo o Calderé.
España realizó una gran fase de clasificación, se clasificó primera de su grupo con una autoridad incontestable. Suárez mantuvo a la “Quinta del Buitre”, Zubizarreta, Julio Salinas y Roberto como base del equipo, y fue incorporando jugadores nuevos que comenzaban a destacar en el fútbol español. Gente como Quique S. Flores, Juanito Rodríguez, Manolo Jiménez, Manolo Sánchez, Rafa Alkorta o Fernando Hierro asomaron por primera vez en la selección nacional.
El Mundial se disputó del 8 de Junio al 8 de Julio de 1990, y tras el sorteo de los grupos, España quedó encuadrada en Grupo E, junto a Bélgica, Corea del Sur y Uruguay.
El debút fue el 13 de Junio, en el Estadio Friuli de Udine, ante los uruguayos. Fue un partido malísimo, disputado bajo un calor sofocante en el que España no pasó del empate a cero. Y pudo ser peor, de no ser porque Rubén Sosa mandó a las nubes un penalti en la primera parte.
Con la obligación de ganar, llegamos al segundo partido. Se disputó el 17 de Junio, también en Udine y ante los coreanos del sur. Fue el gran día de Míchel en los Mundiales. El “8” blanco había sido fuertemente criticado en los días previos por parte de la prensa española desplazada a Italia. Le acusaban de no echarse el equipo a la espalda y de hacer las alineaciones junto a Roberto e imponérselas a Luis Suárez. Que habrá de cierto en ello es dificil contrastarlo.
Míchel respondió con un partidazo, España ganó 3 a 1 y el madridista hizo los tres tantos. Tras el tercero, se fue a celebrarlo a uno de los fondos donde estaba la prensa española y con el dedo índice levantado gritó:”Me lo merezco”, en clara alusión a lo que había sufrido en los días previos.
Nos jugábamos el primer puesto en el tercer partido y ante un viejo conocido, Bélgica. Fue el 21 de Junio en Estadio Marco Antonio Bentegodi de Verona. Los belgas nos apearon del Mundial de México 86 en la tanda de penaltys y les teníamos muchas ganas.
De nuevo Míchel, esta vez de penalty y Gorriz, a la salida de un corner, en un certero remate de cabeza, hicieron los tantos. España ganó 2 a 1 a los belgas y fue primera de grupo.
En el cruce de octavos nos esperaba Yugoslavia y éramos favoritos. La cita fue el 26 de Junio, también en Verona. Yugoslavia era un buen equipo, con futbolistas de mucha calidad como Stojkovic, Hadzibegic, Savicevic, Prosinecki o Pancev en sus filas, aunque algo anárquicos.
España jugó su mejor partido del campeonato pero no tuvo premio final. Dominamos con un gran Martín Vázquez y nos pudimos adelantar en un remate de cabeza de Butragueñoal palo, cuando ya se cantaba el gol.
En el minuto 78 Stojkovic, tras aprovechar un despiste de la defensa y recortar a M. Jiménez, hizo el 1 a 0. En el minuto 83, una buena jugada entre Míchel y M. Vázquez, la remachó J. Salinas, poniendo el 1 a 1 en el marcador.
Llegamos a la prórroga con un calor asfixiante y en el minuto 2 del tiempo añadido, una falta en la frontal del área, la lanzó magistralmente Stojkovic. El disparo rodeó la barrera y sorprendió a Zubí, poniendo el 2 a 1 definitivo en el marcador.
Otra vez nos íbamos del Mundial en nuestro mejor partido. L. Suárez ya no se levantaría de aquel golpe como técnico y la selección entraría una profunda crisis que nos dejó fuera de la Euro 92 en Suecia.
El resto del Mundial fue una exhibición de Alemania, de principio a fin con Matthaüs, Brehme, Klinsmann, Littbarski y Voller a un excelente nivel competitivo. En la final se impusieron a la Argentina de Maradona. Una Argentina que llegó con Diego lesionado, jugó la final con un tobillo del tamaño de una farola y plagada por las lesiones y las sanciones.
En la final se impuso Alemania 1 a 0 con gol Brehme de penalti, a 6 minutos del final. Un penalty que se inventó el mexicano Codesal, por un supuesto derribo de Sensini a Klinsmann.
En cualquier caso, Alemania fue un justo campeón, fue la que mayor rendimiento sacó a su fútbol en un Mundial que no destacó por la calidad del juego desarrollado por los equipos.






