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Van Moer, un diablo rojo con mucho talento

Miércoles, 10 de Agosto de 2011

El fútbol belga ha dado jugadores de muchísimo talento. Quizá la época más conocida de su conjunto nacional fue del 80 al 86, su “Edad de Oro”, con los Vercauteren, el espigado Ceulemans, Pfaff, Gerets, Scifo y compañía…

Como iniciador de esa Bélgica que destacó durante toda la década de los 80 hay un jugador, de muchísimo talento, que fue “Bota de Oro belga” en tres ocasiones (premio que se da al mejor jugador belga de cada año).

Se trata de Wilfried Van Moer, pequeño de estatura, pero grande en talento individual y colectivo, ya que era un futbolista que hacía jugar a sus compañeros.

Van Moer de los "rode devils"

Debutó en las filas del Beveren, su ciudad de nacimiento, a mediados de los años 60 y pronto se fijó en él el Royal Amberes, de Primera División.

En sus filas obtuvo la primera de sus tres “Botas de Oro” belgas y le llegó la primera internacionalidad. Fue en 1966 ante Suiza. Una grave lesión en las semifinales de la Eurocopa del 72 ante Italia, le costó perder prestigio a nivel internacional.

Durante los 7 años siguientes, tuvo apariciones esporádicas en la selección, además Bélgica no acudió a los Mundiales del 74 y del 78.

Van Moer había estado en el Mundial de México 70, siendo jugador del Standard de Lieja. Llegó a Lieja en 1968, tras bajar el Royal Amberes a Segunda. En el Standard jugó 8 años, ganó tres ligas y dos Botas de Oro belga más.

En 1979, Bélgica se jugaba su pase a la Eurocopa del 80 con Austria, Portugal, Escocia y Noruega. El mítico entrenador belga, Guy Thys, se acordó de Van Moer, que llevaba mucho tiempo alejado de la selección. 13 años después de su debut como internacional, lideró de nuevo a Bélgica.

Con 35 años volvió en un encuentro clave ante Portugal. Bélgica ganó 2-0 y él hizo el primero.

Jugó la Eurocopa del 80, donde jugó ante España, y fue importante en el segundo puesto final de los “Diablos Rojos”, cayendo en la final ante Alemania en el Olímpico de Roma con dos goles del gigantón Hrubesch. Van Moer a sus 35 años fue uno de los jugadores más destacados de esa Eurocopa, siendo el pilar sobre el que Bélgica asentó su mejor resultado de la historia a nivel de selecciones. Van Moer quedó ese año en cuarto puesto para el futbolista europeo del año, superado “sólo” por Kart Heinz Rumenigge, Bernd Schuster y Michel Platini.

Os dejamos un video con un resumen de los partidos ante España e Italia de la fase de grupos:

Bélgica formó en la final de Roma el 22 de junio del 80, con Pfaff en la puerta, Gerets, Millecamps, Meeuws y Renquin en defensa, Cools, Vandereycken, Van Moer y Mommens en medio campo, con F. Van der Elst enganchando con Ceulemans arriba.

Jugó la Eurocopa como jugador del Beringen y tras ella firmó con su club de origen, el Beveren, donde compartió equipo con un joven portero llamado Jean Marie Pfaff, que después se convertiría en uno de los mejores porteros del mundo.

Dos buenas temporadas allí, le sirvieron para que Thys le incluyese en la lista belga para el Mundial de España en 1982.

Tras el Mundial, donde Bélgica cayó en el grupo de cuartos, ante la URSS y la excelente Polonia de Boniek, Van Moer ya no vestiría nunca más la elástica de la selección. Se retiraba del combinado nacional a los 37 años de edad, con su nombre en letras de oro en la historia del fútbol belga.

Wilfried jugó dos años más en Sint-Truiden, donde compatibilizó los cargos de jugador y entrenador.

En Retrofootball tenemos, entre otras, dos replicas de las camisetas de Belgica que lució Van Moer con los diablos rojos.

1) La primera corresponde a los años 60; con el clásico rojo y los cuellos con los colores de la bandera belga

2) La segunda corresponde a los años 70; es la segunda equipación en blanco y los cuellos con los colores de la bandera belga

La noche que Francia rozó la gloria en España 82

Martes, 26 de Enero de 2010

Tras una incidencia en el servidor del retroblog, volvemos a la carga con un artículo de los que publicamos al inicio de nuestra andadura. Si alguno de nuestros lectores asiduos lo ha leído ya; podrá repasar nuestra particular visión de partidos y jugadores que hicieron historia!

Nos remontamos al 8 de Julio de 1982 y nos situamos en una calurosísima Sevilla. Estamos en las semifinales del Mundial de España y se enfrentan Francia y Alemania en el Ramón Sánchez Pizjuán. Dos estilos contrapuestos, el fútbol de seda francés contra la fuerza, físico, empuje y tesón de Alemania, representado en jugadores como Kaltz, Briegel, Stielike o el veterano Paul Breitner.

Francia había apuntado buenas maneras en el Mundial de Argentina 78. A la cita española llegaba con un equipo más hecho y con un centro del campo de virtuosos: Tigana, Giresse, Genghini y Platini garantizaban un fútbol de toque precioso.

Por otro lado Alemania, siempre Alemania. Otra vez en semifinales, sin brillar, sin convencer, pero de nuevo con la oportunidad de hacer historia en 90 minutos. No estaba siendo popular la selección teutona en nuestro Mundial. Una “extraña victoria” por 1-0 ante Austria en la primera fase, que servía a los dos para clasificarse, dejó fuera a Argelia y eso no gustó. Además, Alemania contaba con jugadores conflictivos como el portero Harald Schumacher, que no gozaban del favor de la afición.

El partido fue precioso:

- en el minuto 17 se adelantó Alemania por medio de Pierre Littbarski, aquel extremo
pequeñito, rápido y de una tremenda calidad.
- en el minuto 26 empató el gran Michel Platini de penalti, tras un agarrón de B. Forster a
Rocheteau. Así se llegó al descanso.
- en el minuto 56 el francés Battiston, que había salido en el descanso, se quedaba sólo
ante Schumacher. El portero salió desentendiéndose del balón y golpeó brutalmente a Battiston, que fue retirado en camilla. El árbitro, señor Corver, no señaló nada y tanto Francia como Battiston quedaron conmocionados.

El empate ya no se movería y se llegó a la prórroga. Esa prórroga pasaría a la historia del fútbol como uno de los momentos más intensos y vibrantes. En la primera parte de la prórroga, Francia desarboló a los alemanes. Con un fútbol preciosista hizo dos goles. El primero de Tresor, a la salida de un corner, conectando una gran bolea. El segundo fue obra del gran Alain Giresse, con un gran disparo desde la frontal, tras recibir el pase de Didier Six. Con 3-1 se llegaba al descanso del tiempo suplementario. Francia entera saboreaba ya su primera final de un mundial. Los amantes del fútbol de combinaciones y toque también…

Sin embargo, Alemania no estaba muerta. Juup Derwall, seleccionador alemán, se había jugado el todo por el todo dando entrada a un Rummenigge tocado en la prórroga. Le salió bien y el crack alemán puso el 2-3 en el minuto 102. En el 107, el gigantón Hrubesch, que había salido en la segunda parte, bajó un balón de cabeza que recogió Fischer y de media tijera batió a Ettori. Los alemanes habían hecho el milagro y lograban empatar un partido que perdían 3-1 en la prórroga.

En una tanda de penaltis dramática, la suerte sonrió a Alemania ante una Francia hundida moralmente. Bossis erró el sexto penalti, Hrubesch anotó el suyo y Alemania se metió en la final. Sin duda fue uno de los grandes partidos en la historia de la Copa del Mundo; os dejamos un enlace a los mejores momentos del partido (que no incluyen la agresión de Schumacher a Battiston).

México 86, el Mundial de Maradona y Butragueño!

Miércoles, 20 de Enero de 2010

Continuamos con el serial de la participación de la selección española en las Copas del Mundo y llegamos al Mundial de México de 1986. A nivel mundial siempre será el Mundial de Maradona, a nivel nacional el de Emilio Butragueño.

Pique, la mascota de México 86

Pique, la mascota de México 86

España era una selección que había cambiado mucho desde el anterior Mundial. Tras España 82, llegó Miguel Muñoz al banquillo y con él, una profunda remodelación de la selección nacional. La Eurocopa del 84, donde España fue subcampeona, fue una buena prueba de la evolución de la selección. El Mundial mexicano se presentaba como la oportunidad para consolidar esa mejora y efectivamente así fue.

El Mundial se disputó del 31 de Mayo al 29 de Junio de 1986, con 24 selecciones en liza.
España llegó al Mundial tras ser primera de su grupo de clasificación, por delante de Islandia, Escocia y Gales.

La selección la integraban veteranos ilustres, como Camacho o Urruti, algunos jugadores consolidados como Goicoechea, Zubizarreta, Francisco, Señor, Gordillo, Julio Alberto o Maceda y una generación de jóvenes con un gran futuro. Los Butragueño, Míchel, Eloy, Julio Salinas o Calderé le daban a España un toque diferente. En el banquillo estaba Miguel Muñoz, un técnico que en la recta final de su carrera apostaba por un fútbol alegre y vistoso.

La selección quedó encuadrada en el Grupo D, junto a Brasil, Argelia e Irlanda del Norte.

El debut fue nada más y nada menos que ante Brasil, el 1 de Junio y en el Estadio Jalisco de Guadalajara. Brasil ya no era la selección del Mundial de España 82, la base era la mismas pero cuatro años más vieja y eso era un problema para ellos. Los Junior, Toninho Cerezo, Sócrates, Falcao o Zico, ya no estaban en su plenitud y ante una selección joven como España iban a sufrir.
Efectivamente así fue. España comenzó mandando y jugando de maravilla. En el minuto 21, a la salida de un corner que botó Víctor, Michel enganchó un derechazo que pegó en el larguero y botó medio metro dentro de la portería.

Fue gol para todo el mundo menos para el árbitro, el australiano Bambridge, que le hurtó el gol a España.
Ya en la segunda parte un gol de Sócrates, en fuera de juego, adelantó a Brasil y puso el 1 a 0 definitivo.
Lo peor del partido no fue la derrota, si no la lesión de Antonio Maceda para todo el campeonato. El central español, elegante y siempre bien colocado, se destrozó la rodilla. Esa lesión posteriormente le retiró del fútbol en 1988.

El segundo encuentro se disputó el 7 de Junio en Zapopan. El rival, la Irlanda del Norte del veteranísimo portero Pat Jennings. España se adelantó en el minuto 1, una maravillosa jugada entre Míchel y el Buitre ponía el 1 a 0 en el marcador. Salinas puso el 2 a 0 y aunque Clarke redujo distancias, en una jugada desafortunada entre Gallego y Zubi, el 2 a 1 fue definitivo y España sumaba su primera victoria del campeonato. Lo peor, la lesión de Gordillo que también sería baja para lo que restaba de Mundial.

El tercer encuentro fue ante Argelia, el 12 de Junio, en el estadio Tecnológico de Monterrey. La selección se sobrepuso al calor y a la dureza argelina. Dos tantos de Calderé y otro de Eloy, dieron un claro triunfo por 3 a 0 al combinado español, que se clasificaba como segunda de grupo, por detrás de Brasil, para los octavos de final.

En el estadio de la Corregidora de Querétaro esperaba Dinamarca. La bien llamada “Dinamita Roja”. Una selección que maravilló a todo el mundo en la primera fase, con jugadorazos de la talla de Elkjaer – Larsen, Soren Lerby, Morten Olsen, Jesper Olsen o un jovencísimo Michael Laudrup.

Los daneses se adelantaron de penalti, por medio de Jesper Olsen. Al filo del descanso empató el Buitre, aprovechando un error del propio Olsen, que se confió en una cesión a su portero Hogh.
En el segundo tiempo se desató la selección con un fútbol espectacular. Otra vez el Buitre a la salida de un corner, que tocó Camacho de cabeza y remató él mismo también de cabeza, puso el 2 a 1.
Goico, de penalti, el 3 a 1. Y el Buitre otras dos veces, la primera tras una bella combinación entre Eloy y Míchel y la segunda de penalti, cometido sobre él mismo, puso el 4 a 1 y el 5 a 1 definitivo. España completaba un partidazo y se convertía en candidata al título.

En la ciudad de Puebla y en el estadio Cuauhtémoc, esperaba el 22 de Junio Bélgica en los cuartos de final. Los belgas eran una selección experimentada con un gran portero, Jean Marie Pfaff.
Defensas durísimos como el lateral derecho Eric Gerets y centrocampistas de calidad como Van der Elst, Vercauteren o un jovencísimo Enzo Scifo, hacían de los belgas una selección peligrosa. Arriba el peligro lo ponía el gigantón Jean Ceulemans.

El problema para España eran las bajas importantísimas que tenía, sobre todo en defensa. Maceda se lesionó ante Brasil y Goico estaba sancionado por tarjetas. España estaba sin los centrales titulares. Muñoz alineó a Camacho y a Gallego como centrales y por ahí España comenzó a perder. Además tampoco podía jugar Rafa Gordillo. El gol de los belgas llegó en un centro lateral de Vercauteren, que Ceulemans remató en plancha, adelantándose a los centrales españoles. El resto del partido fue un acoso y derribo de España que se topó una y otra vez con Pfaff.

A 5 minutos del final, Víctor botó un corner y Juan Señor de un poderoso disparo desde fuera del área puso la igualada. Todavía recordamos como se vino abajo España entera celebrando el golazo de Señor.

La prórroga no decidió nada y llegamos a los fatídicos penalties. El segundo lanzamiento de Eloy lo detuvo Pfaff y ese fallo fue mortal para nuestras aspiraciones al título. El resto de lanzadores españoles convirtieron pero los belgas también y fueron estos los que pasaron a semifinales. Para España y su afición fue un mundial vibrante, con buen fútbol, emoción y grandes recuerdos. Faltó la tradición competitiva que siempre recuerda el Sabio de Hortaleza.

De todos modos fue un gran Mundial para España. Junto a la selección de EEUU 94, Corea-Japón 2002 y la actual campeona de Europa las mejores que hemos tenido en los últimos 40 años.

El resto del Mundial, fue el campeonato de Diego Armando Maradona. Argentina ganó el título imponiéndose a la República Federal de Alemania en la final por 3 goles a 2. Maradona realizó un juego espectacular. Logró dos goles en cuartos de final ante Inglaterra (la “mano de Dios” y el golazo entre los golazos), otros dos tantos en semifinales ante Bélgica y el pase del tercero y definitivo en la final ante Alemania que convirtió Burruchaga. Nunca antes el mundo vio un futbolista así.

Fue un Mundial de un gran nivel de juego y con jugadorazos como los citados y otros como Belanov, Platini, Timoummi, Lineker, Socrates, Hugo Sánchez o Rummenigge…

España en España 82 - Naranjito, pasión y… fracaso

Miércoles, 20 de Enero de 2010

Con la participación de España en su propio Mundial, continuamos con el serial que comenzamos la semana pasada en Retrofootball.

España organizaba por primera vez el evento más grande del mundo en lo que a fútbol se refiere. Todo el país estaba volcado con nuestra selección.

El Mundial se disputó del 13 de Junio al 11 de Julio de 1982 y lo disputaron 24 selecciones.

Cartel de España 82 - Miró

Cartel de España 82 - Miró

La selección española había dado, una vez más, esperanzas a todo el país de realizar un buen papel. El fiasco de la Eurocopa del 80 en Italia supuso el adiós de Kubala tras 11 años al frente del banquillo nacional. José Emilio Santamaría era el nuevo seleccionador y España llevaba dos años preparando el evento con la tranquilidad de estar ya clasificado y a su vez la responsabilidad de ser el equipo anfitrión.

La base del equipo era la Real Sociedad, campeona de liga dos veces consecutivas en las temporada 1980-81 y 81-82. Jugadores como Arconada, Periko Alonso, López Ufarte, Zamora, Satrústegui y en menor medida Uralde, eran fundamentales en el esquema del seleccionador.

Un año antes del Mundial, concretamente el 25 de marzo de 1981 (coincidiendo con la liberación de Quini tras su secuestro), España ganó en Wembley por 0 goles a 1 a Inglaterra, con un gol de Zamora. Esa victoria disparó la euforia en todo el país, augurando que España haría un gran Mundial.

España quedó encuadrada en el Grupo E, con Yugoslavia, Irlanda del Norte y Honduras, en teoría y en la práctica, un grupo muy asequible.

La sede fue Valencia (Estadio Luis Casanova entonces), que garantizaba el lleno total en todos los partidos. Nuevamente, como en Argentina 78, España se equivocó en la concentración previa. La realizaron en la estación pirenaica de La Molina, con un clima muy diferente al que se iban a encontrar en Valencia. Años después se ha sabido, que el miedo a un posible secuestro (lo de Quini estaba reciente) y a un atentado terrorista, llevaron a la Federación a tomar esa decisión.

España vivía un periodo convulso políticamente, la democracia sólo tenía 7 años de vida, hacía sólo un año y 4 meses del golpe de estado y la banda terrorista ETA realizaba atentados con mucha frecuencia. Se quiso proteger a los futbolistas pero, como años después ha reconocido el propio Camacho, integrante de aquella selección, ese ambiente de excesiva protección (los jugadores tenían guardaespaldas en la concentración) perjudicó al rendimiento del equipo.

El debut fue el 16 de Junio, en el Luis Casanova de Valencia, ante Honduras y España recibió el primer palo. Empate a uno y decepción total. Tras adelantarse Honduras en el minuto 7, con el gol de Zelaya, la selección no encontró su fútbol y tuvo que ser López Ufarte, el que lograra la igualada de penalti en el minuto 65, de ahí al final nada más. Algunos recordamos como nos dolió con 10 años ese empate. Fue la primera toma de contacto con la entonces dura afición de seguir a la selección española en los mundiales y eurocopas.

El segundo encuentro era a cara de perro, sólo valía ganar y el rival era un viejo conocido, Yugoslavia. El partido se jugó el 20 de Junio, también en el Luis Casanova de Valencia. Gudelj, con la mano, adelantó a los balcánicos en el minuto 10. Juanito, tras mandar repetir el árbitro un penalti inexistente sobre Alonso, que falló López Ufarte en primera instancia, logró la igualada. En el minuto 21 de la segunda parte Saura, a la salida de un corner, hizo el 2 a 1 con el que finalizaría el partido. Ésta fue, a la postre, la única victoria de España en su Mundial.

En aquel momento el panorama no era malo del todo. Si España ganaba a Irlanda del Norte en el tercer encuentro sería primera, algo fundamental para evitar rivales fuertes en la segunda fase. No fue posible. Caímos 0 a 1 con un gol de Gerry Armstrong en el minuto 2 de la segunda parte, tras un fallo en el despeje de Arconada. Todavía recordamos a los irlandeses del norte tomandose unas cervezas en la piscina del hotel antes del partido. A veces la excesiva presión bloquea el fútbol de equipos de buen nivel - lo que algunos llaman el “saber competir”. España fue segunda de grupo, detrás de la sorprendente Irlanda del Norte. Los rivales de la segunda fase se presumían terribles.

Efectivamente, por un extraño sistema de competición, la segunda fase consistía en cuatro grupos de tres equipos cada uno. Los cuatro primeros de cada grupo jugarían las semifinales.
España se la tenía que jugar en Madrid ante nada más y nada menos que Alemania e Inglaterra. Si España hubiera sido primera, los rivales hubieran sido Francia y Austria.

El 29 de Junio, en un Bernabéu abarrotado, España jugó ante Alemania. Tras una buena primera parte, Littbarski en el minuto 59 y Fischer en el minuto 75, ponían muy cuesta arriba las semifinales. Un gol de Zamora en el minuto 84 daba esperanzas, pero el empate no llegó. Os dejamos el video de Canal + con los goles del partido clave:

El 5 de Junio, con España ya eliminada, se jugaba de nuevo en Madrid ante Inglaterra, en un Santiago Bernabéu abarrotado otra vez. En el mejor partido de la selección en todo el Mundial, el resultado fue empate a cero. Fue la triste despedida.

Santamaría fue cesado tras el Mundial (no tuvo la culpa de todo, ni mucho menos) y llegó Miguel Muñoz. Costó recuperar la ilusión de todo el país por la selección y por el fútbol en general.

El Mundial lo ganó Italia, en la final se impuso por 3 a 1 a Alemania en un gran partido. La Italia de Tardelli, Conti, Zoff, Graziani, Cabrini y el pichichi Rossi entre otros…

Fue el Mundial de Naranjito, del histórico Italia-Brasil de cuartos, la increible semifinal de Sevilla entra Alemania y Francia, la primera y desafortunada participación de Maradona en una Copa del Mundo, el de Zico, Tigana, Platini, el de la entrada de Schumacher a Battiston y muchas cosas más… En retrofootball esperamos que España sea de nuevo sede en el 2018 y que podamos tomarnos la revancha deportiva de nuevo en casa.

Naranjito

Naranjito

Y para el próximo artículo llegará México 86, un Mundial diferente.

España naufragó en el Mundial de Argentina 78

Miércoles, 20 de Enero de 2010

Con el “Mundial de Argentina 1978” comenzamos en Retrofootball un serial sobre la participación de la selección española en las Copas del Mundo. Esto nos debe servir para entrar en calor de cara a la cita del próximo año; y recordar parte de la historia de nuestro fútbol para no repetirla.

El de Argentina fue un Mundial diferente, marcado por las circunstancias políticas del país organizador. El país sudamericano vivía una época de durísima represión. Gobernado por una Junta Militar, al mando del General Videla, el fútbol, era de las pocas alegrías y esperanzas de un país que estaba sufriendo mucho. A su vez, y como se supo años más tarde, la Junta Militar se aprovechó del Mundial para tapar muchos actos que atentaban directamente contra los derechos humanos.

Cartel de Argentina 78

Cartel de Argentina 78

España volvía a un Mundial tras haber faltado a los dos últimas citas, no estuvimos en México 70 ni en Alemania 74. España ya llegó con muchos apuros, tras ganar en el pequeño “Maracaná” de Belgrado a Yugoslavia con el histórico gol de Rubén Cano; todavía nos preguntamos a través de que angulo entro el balón en la portería yugoslava. Este partido siempre se recordará como el del “botellazo” a Juan Gómez “Juanito”.
España estaba dirigida por Ladislao Kubala, que cumplía su noveno año como técnico y como casi siempre las expectativas eran buenas.

Quedamos encuadrados en el grupo C junto a Austria, Suecia y Brasil. La lógica decía que brasileños y españoles pasarían a la segunda fase pero todo empezó mal desde la concentración. España eligió una especie de granja abandonada donde sólo estaban construidos una especie de apartamentos que iban a acoger a la selección. Se llamaba La Martona, a las afueras de Buenos Aires. El frío, lo inhóspito del lugar y lo alejado que estaba de Buenos Aires, entre otras leyendas, hicieron que no fuera el mejor lugar para una concentración mundialista.

A todo esto se sumaba que el ambiente en la selección no era el más adecuado. Las relaciones entre los pesos pesados de la selección no eran buenas. Asensi y Pirri no se entendían y el resto de jugadores se iban decantando por el capitán del Barça o por el del Madrid. A Kubala se le fue de las manos.

Una inoportuna lesión de Vicente Del Bosque durante la liga, dejó a España sin un organizador en el centro del campo. Aún así, no teníamos mal equipo. A parte de los citados Asensi o Pirri, jugadores como Miguel Ángel en la portería, Leal o San José en defensa, Villar o Cardeñosa en el medio campo y delanteros como Dani, Rexach o Quini garantizaban a priori un buen papel de nuestra selección.

Nada más lejos de la realidad. En el debút nos enfrentamos a la Austria de Krankl, Prohaska y Jara entre otros, en el José Amalfitani (Estadio de Vélez) de Buenos Aires.
La selección austriaca fue muy superior, un tempranero gol de Schachner, al que respondió el jugador del Athletic de Bilbao Dani, hizo que se mantuvieran las tablas durante mucho tiempo del partido. A 10 minutos del final Krankl deshizo la igualada y España comenzaba con una derrota su participación en el Mundial. Os dejamos el primer gol austriaco, un gran gol de contraataque.

El segundo partido, en Mar de Plata, se presentaba a cara de perro y el rival era nada más y nada menos que Brasil. Una equipo venido a menos, pero Brasil al fin y al cabo. Era una selección de transición, con algún veterano ilustre como Rivelino y jóvenes muy prometedores como Zico o Toninho Cerezo, pero todavía sin hacer.
El partido fue malo, empate a cero, pero para la historia quedará la ocasión de Julio Cardeñosa (“el gol de Cardeñosa”, que salvó el defensa Amaral bajo palos, cuando ya se cantaba el gol.

Con todo casi perdido, y dependiendo de una carambola, nos disponíamos a disputar el tercer encuentro, nuevamente en el campo de Vélez y ante Suecia. Un solitario gol de Asensi nos dio la victoria pero el triunfo no sirvió para nada. Una nueva decepción de la selección en los Mundiales.

El Mundial lo ganó Argentina. En la final se impuso por 3 a 1 a Holanda. Los holandeses desplegaron el mejor fútbol del campeonato pero no pudieron culminar ante los anfitriones. Argentina fue una buena selección, con Kempes en el papel de estrella goleadora. Es una pena que su triunfo quede deslucido por el sospechoso encuentro de la segunda fase ante Perú, donde debían ganar por 6 goles de diferencia para jugar la final y lo consiguieron con el “sorprendente” beneplácito de la selección blanquirroja.

El arbitraje de la final también sembró alguna duda (en el tercer gol de Argentina hay mano clara de Bertoni), pero aún así aquella selección albiceleste contaba con jugadores de la talla del líbero Passarella, los centrocampistas Ardiles y Gallego y delanteros como Luque o el citado Mario Alberto Kempes (el Matador).

Por último también señalar que fue el Mundial de las ausencias, Cruyff y Breitner se negaron a acudir con Holanda y Alemania Federal respectivamente, en señal de protesta por la dictadura militar que se vivía en el país.

Como anécdotas hay que destacar que el seleccionador holandés, Ernst Happel, se negó a recoger su medalla. También se acuñó una moneda conmemorativa de los Mundiales y el holandés Rensenbrick, fue el autor del gol número 1000 en la historia de los Mundiales.

En el aspecto positivo fue la primera aparición en el panorama internacional de futuras estrellas como fueron Michel Platini con Francia, Paolo Rossi con Italia, Zico con Brasil o Karl Heinz Rummenigge con Alemania.

Seguiremos el serial en próximos artículos de la participación de España en los mundiales.