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El día que Van Basten maravilló al mundo…

Sábado, 25 de Febrero de 2012

Seguimos viajando en el tiempo con Retrofootball repasando partidos históricos de las Eurocopas. En esta ocasión retrocedemos al 25 de junio de 1988, concretamente a la final de la Eurocopa que se celebró en la República Federal de Alemania.

La final la disputaban Holanda y la antigua Unión Soviética en el estadio Olímpico de Múnich. El partido tenía un antecedente en la fase de grupos. En el partido inaugural del Grupo 2, la URSS se había impuesto a Holanda con un solitario gol de Rats.

En aquel momento, la Unión Soviética era una potencia en el fútbol europeo de mediados-finales de los años 80. El técnico, Valery Lobanovsky, tenía la base de su Dinamo de Kiev en la selección, con nada más y nada menos que ocho jugadores. Un Dinamo de Kiev que había ganado la Recopa del año 1986, arrasando al Atlético de Madrid por tres goles a cero en la final que se jugó en Lyon.

La URSS venía de jugar bien en el Mundial de España 82, con aquel infame arbitraje de Lamo Castillo ante Brasil y de caer en octavos de final en México 86, con un lamentable arbitraje del sueco Fredrikksson, ante Bélgica por cuatro goles a tres. Los tres tantos soviéticos fueron de I.Belanov, mejor jugador de Europa en 1986. No estuvo en las Eurocopas del 80 en Italia, ni en la del 84 en Francia.

Holanda, por su parte, volvía al primer plano del fútbol internacional. El periodo de renovación de la selección había durado 10 años. Desde la final del Mundial de Argentina en 1978, hasta la Eurocopa de 1988. En esos 10 años sólo acudió a la Eurocopa del 80 en Italia, quedando fuera del Mundial 82, de la Eurocopa del 84 y del Mundial 86.

Rinus Michels, el técnico “culpable” de que la selección holandesa inventase el “Fútbol total” a comienzos de los 70, jugando la final del Mundial de 1974 contra la R.F.A., había vuelto a la selección para conducirla hasta la gran final de la Eurocopa.

Aquella tarde de domingo en Múnich, Holanda formó con Van Breukelen en la puerta, un gran portero que ese mismo año se había proclamado campeón de Europa con el PSV, Van Tiggelen, Ronald Koeman y Van Aerle en defensa, medio campo con Jan Wouters, Frank Rijkaard y Erwin Koeman, hermano de Ronald y campeón de la Recopa de Europa con el Malinas ese mismo año, el extremo G.Vanenburg por banda derecha, Arnold Mürhen (gran veterano ya), con caída a la zona izquierda, dejando arriba a dos fenómenos, Ruud Gullit y Marco Van Basten, que ya era conocido gracias a la Recopa que había ganado el Ajax la temporada anterior, pero que había comenzado la competición como suplente de J.Bosman y venía de un año complicado en el Milan.

La URSS de Valery Lobanovsky formó con Dassaev en la puerta, Gostmanov, Khidiatullin, Demianenko y Rats (gran jugador por banda izquierda) en defensa, Litovchenko, Aleinikov y la joven estrella en aquel momento, Mikhailichenko, en un medio campo de trabajo, en el que el joven “rubio” que fichó por la Sampdoria, fue un soplo de aire fresco. Arriba, Zavarov (que jugó después en la Juve; tenía velocidad y una gran zurda), Belanov (el expreso de Odessa, un jugador rapidísimo y muy vertical) e Igor Protasov en punta, que era el nueve referencia.

Era una selección en su plena madurez, con mucho talento, en una época en que los jugadores no podían salir de la URSS hasta casi los treinta años, pero todo aquello estaba a punto de cambiar.

El partido comenzó con mucho respeto por parte de ambos. Un buen disparo del centrocampista Litovchenko (le pegaba muy bien) pudo adelantar a la URSS, pero paró Van Breukelen. En el minuto 32, un centro de E.Koeman, lo tocó Van Basten de cabeza hacia el centro del área, donde Gullit entró como un avión, para también de cabeza poner el uno a cero en el marcador.

Así se llegaría al descanso. En la segunda parte, un centro pasado de Arnold Mürhen, en su último partido como internacional, desde la banda izquierda y con la pierna izquierda, le cayó a Van Basten muy escorado. Marco golpeó de volea y casi sin ángulo hacia la portería, batiendo a Dassaev con una parábola increíble. El gol se recuerda como el mejor de todas la Eurocopas hasta el momento y uno de los goles del siglo. Hace poco leía una entrevista a Gullit en el número especial de la UEFA Euro 2012 en la que decía que “Van Basten podría tirar de nuevo 1 millón de veces ese disparo y nunca conseguiría un gol de esa calidad.

Pudo acortar distancias la URSS, por medio de un penalti a Gostmanov que señaló el colegiado francés, señor Vautrot, pero Van Breukelen se lo paró a Belanov y el marcador ya no se movería.

La Eurocopa viajó a Holanda por primera y única vez, elevó a Rinus Michels a los altares y encumbró a Van Basten al primer plano del fútbol europeo, tras un año en el que le había costado mucho ser titular en su primera temporada en el Milan de Sacchi.

La URSS aún jugaría el Mundial de Italia 90, como un mismo país, pero aquel día, quizá sin sospecharlo ellos mismos, fue el último gran partido que jugarían por ganar una gran competición. Os dejamos un video resumen de la final que incluye una entrevista a Gullit.

La mejor RFA - Eurocopa 1972

Viernes, 27 de Enero de 2012

Cuando nos queramos dar cuenta la Eurocopa 2012 estará aquí con nosotros. Por ello, comenzamos en Retrofootball un serial donde vamos a ir recordando grandes partidos de la historia de las Eurocopas. A través de este viaje, queremos que nuestros seguidores revivan partidos para el recuerdo, selecciones históricas y jugadores de leyenda, y si no lo vivió, que lo pueda ir conociendo. Este serial de artículos lo mantendremos hasta el comienzo de la Euro de Ucrania y Polonia del próximo verano.

Eurocopa de 1972:

Vamos a comenzar remontándonos  al 18 de junio de 1972  y viajamos al estadio de Heysel (dónde en 1985 se produjo la tragedia en la final de la Copa de Europa entre Juventus y Liverpool con el fallecimiento de 39 aficionados), re-bautizado años después como Rey Balduino, en Bruselas. Aquel día se disputó la final de Eurocopa de ese año entre la República Federal de Alemania y la Unión Soviética. Buena cosecha la del 72 en cuanto a fútbol, moda retro y camisetas que hicieron historia.

Distinto formato de competición:

Hay que recordar que hasta 1980, la fase final de la Eurocopa en una misma ciudad/páis, sólo la disputaban cuatro selecciones, el resto del campeonato se jugaba con una fase preliminar de grupos y unas eliminatorias a ida y vuelta en cuartos de final.

A la fase final de Bruselas llegaron la República Federal de Alemania, Bélgica,  la URSS y Hungría. En semifinales, la RFA venció a Bélgica y la URSS a Hungría.

La maravillosa RFA de 1972:

Se habla mucho de la RFA que venció dos años después en su Mundial, pero la del 72 jugaba muchísimo mejor. En frente, la extinta URSS, que había sido campeona en 1960, finalista en el 64 y cuarta en el 68,  una potencia futbolística de la época, un equipo muy defensivo, difícil de batir.

Helmut Schön (el mítico seleccionador de la boina) dirigía a Alemania Occidental desde 1964 y en aquel año 72, aquella generación de jugadores estaba en su plena madurez, que mantendría casi cuatro años más, cerrando aquel ciclo brillante con una derrota, la que se produjo en la final de la Eurocopa de 1976 ante Checoslovaquia, en la final en la que Panenka dio nombre al penalti más famoso de la historia del fútbol, batiendo a Maier y dando el título al país centro-europeo, hoy dividido en dos países diferentes, la República Checa y Eslovaquia.

La RFA en la final

El once que presentó la RFA aquella tarde fue el formado por Maier en la puerta, Höttges, Schwarzenbeck, el “Káiser” y capitán Beckenbauer, junto a Paul Breitner en defensa, Wimmer, Uli Hoeness y Netzer en medio campo, con Kremers y Heynckes como extremos, quedando el “Torpedo” Müller arriba.

En el banquillo había jugadores que fueron clave dos años después, como Bonhof y Grabowski. Por el contrario, el nivel que tenían en ése momento jugadores como Netzer o Heynckes, no lo tuvieron después en el Mundial de 1974.
Sin lugar a dudas, aquella selección del 72, fue la que mejor jugó al fútbol en la historia de la extinta República Federal de Alemania.

El precedente de Wembley

En ese mismo año 1972, en los cuartos de final, la RFA había vencido 1-3 en Wembley, con una exhibición de Netzer, ante Inglaterra, asombrando al mundo. Aquel partido, el 29 de abril de 1972, fue la carta de presentación de jugadores como Breitner, U.Hoeness o el extremo Kremers; la base del Bayern de Munich que dominaría la Copa de Europa de 1974 a 1976, ganando tres títulos consecutivos y tomando el relevo del Ajax de un tal Cruyff. Os dejamos un video con un resumen de los goles del partido:

La URSS en la final

La URSS, que dirigía Ponomarjev, formó con Rudakov en la puerta, sustituto del legendario Lev Yashin, Dzodzuashvili, Kaplychniy, Istomin y el capitán Khurtshilava en defensa, Konkov, Kolotov, Banishevski y Onishchenko, con Troshkin y Baidachny, arriba.

La URSS era un equipo muy fuerte defensivamente y en aquella final, la RFA hizo un ejercicio perfecto de como desarbolar a un equipo que se encierra atrás.

Rodillo teutón

En el minuto 28, una salida desde atrás, clásica, de Beckenbauer, llevó el balón hasta Netzer, su disparo al larguero lo recogió Müller para poner el 1-0 en el marcador.
Los alemanes eran un ciclón, un equipo con salida de balón desde atrás, con llegada por fuera, gracias al extremo  Kremers y a Heynckes, y con medios que se incorporaban al espacio como Uli Hoeness. La clase en medio campo la ponía Netzer, que además tenía su escudero y guardián en Wimmer.

El escudero también tuvo su premio y en el minuto 52  marcó el segundo tanto, a pase de Heynckes, de un disparo raso. La URSS se desangraba en la final y su único acercamiento a la portería de Maier fue a través de su capitán Khurtshilava en un disparo al larguero.

La sentencia la puso de nuevo Müller en el minuto 58, en fuera de juego, tras una jugada de Schwarzenbeck que se había incorporado desde atrás. El gol ilegal no ensombrecía la exhibición germana, que en aquel momento practicaba un “teutón” en estado puro.

Os dejamos un video con un resumen de la final de Bruselas en 1972; el primer gol de los alemanes es una buena muestra de su fútbol ofensivo; tres disparos a puerta en la misma jugada hasta perforar la red.

Y aquí os dejamos un resumen del torneo: